El Ministro de la Corte Suprema de Justicia alertó sobre los desafíos que plantea la inteligencia artificial y llamó a defender la democracia y el Estado de Derecho frente al avance del nuevo “ecosistema tecnológico”.
En el sexto episodio del podcast, titulado “La humanización de los algoritmos: inteligencia artificial”, disponible en Spotify, el ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti, abordó los dilemas urgentes que plantea la inteligencia artificial y su impacto en la vida cotidiana, la política y la democracia.
“Todos los días recibimos información sobre el impacto de la inteligencia artificial, las tragedias climáticas o las peleas sociales y políticas. Vivimos con temor. Estos fenómenos parecen aislados, pero son parte de un fin de ciclo que ya está ante nosotros”, expresó. Y agregó: “Quiero invitarlos a participar de la solución, porque es el amanecer de una nueva era con esperanzas. Es algo nuevo que no nos podemos perder”.
Lorenzetti planteó que “debemos luchar por soluciones concretas, por los valores que nos hacen humanos, por la democracia y el Estado de Derecho”. En ese sentido, instó a que los líderes dejen de ser “mediocres participantes de peleas egoístas para ser verdaderos narradores morales de la Nación”.
Al repasar los avances de la inteligencia artificial, recordó hitos como el triunfo de Deep Blue sobre Garry Kasparov en 1997 y el de AlphaGo frente a Li Sedol en 2016. “El ajedrez es el juego de la mente. Y hubo una mente superior a la humana. Fue casi una humillación, se sintió como un golpe duro a la inteligencia humana”, afirmó.
Según señaló, la inteligencia artificial “puede hablar idiomas y traducir en cualquier idioma que se nos ocurra”, “puede escribir textos, libros, sentencias judiciales, discursos políticos” e incluso “puede componer música y puede copiarla” con un grado de perfección que vuelve difícil distinguir el original de la imitación.
También advirtió sobre su uso en la industria cultural: “En el cine puede hacer una película con copias de actores. Y esto ya ha producido huelgas, manifestaciones en Hollywood”.
Riesgos y dilemas éticos
Lorenzetti sostuvo que la inteligencia artificial “puede programarse a sí misma”, lo que abre un escenario en el que “puede crear no sólo cosas buenas, sino también malas”.
Asimismo, alertó sobre el impacto en la justicia: “Una declaración de un testigo no vamos a saber si es exactamente la misma, sobre todo ahora que hay muchas pruebas que se hacen digitalmente”. Y extendió esa preocupación a la democracia: “Puede haber videos formados en inteligencia artificial donde un candidato dice algo que realmente no dijo. Esto es altamente peligroso porque afecta a la democracia”.
También se refirió a la vida cotidiana: “Ya hoy hay vehículos que vienen con mucha tecnología. Pero la inteligencia artificial puede hacer que directamente un vehículo sea conducido sin intervención humana. Las decisiones morales o éticas que adopta un humano no son iguales a las que puede adoptar la inteligencia artificial”.
“Un diluvio tecnológico”
En su análisis, destacó que no se trata de una herramienta aislada: “Hay que hablar de ecosistema tecnológico, porque la inteligencia artificial se relaciona e interactúa con muchísimas otras tecnologías. La gran diferencia de este ecosistema tecnológico es que sustituye la acción humana. Es decir, no es instrumental, sino que es sustitutiva”.
Para Lorenzetti, “no se puede frenar” el avance: “Es una nueva oleada, es como si fuera un diluvio, un diluvio tecnológico que nos está inundando y que crea uno de los dilemas más importantes de la humanidad”.
El juez subrayó que “el problema central es que esto no se puede detener, y si no lo regulamos, si no lo orientamos de alguna manera, podemos llegar a una situación donde la tecnología sea incontrolable y sustituya la acción humana”.
Finalmente, convocó a una tarea colectiva: “No hay que tener miedo, sino que hay que luchar por la humanización de la tecnología, es decir, que nunca deje de tener un costado humano y respete lo humano, es algo como lo que se planteó cuando nació la robótica, se elaboró así un programa de uso robótico que no puede deteriorar a los humanos”.
