Denuncian a tres psicólogas por emitir informes falsos para respaldar falsas denuncias de abuso infantil

La presentación fue realizada por siete padres divorciados cuyas causas fueron archivadas o desestimadas. Apuntan a un patrón de informes que habría derivado en años de desvinculación con sus hijos y ahora motivó la intervención de la Corte Suprema de Santa Fe.

Siete padres divorciados que fueron denunciados por abuso sexual infantil en la Justicia de Santa Fe y, en distintos casos sobreseídos o absueltos, impulsaron una denuncia penal colectiva contra tres psicólogas a quienes acusan de haber elaborado informes falsos que derivaron en la interrupción del vínculo con sus hijos.

La presentación, que quedó en manos de la fiscal Guillermina Aiello, plantea la posible comisión de los delitos de asociación ilícita, corrupción de menores y falso testimonio agravado. Según sostienen los denunciantes, las profesionales -vinculadas a una organización encabezada por un ex juez federal- habrían intervenido en distintos expedientes con dictámenes que presentan similitudes estructurales y de contenido.

El volumen y las características de los casos motivaron una convocatoria de la Corte Suprema de Santa Fe, que reunió a representantes del Ministerio Público, el Colegio de Abogados de la 2ª Circunscripción y otros organismos judiciales para comenzar a relevar información y trabajar sobre una base estadística común.

Los siete integrantes de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe: Roberto Falistocco, Rafael Gutiérrez, Eduardo Spuler, Daniel Erbetta, Jorge Baclini, Margarita Zabalza y Rubén Weder.

De acuerdo con lo expuesto en la denuncia, los padres no se conocían entre sí, pero detectaron un patrón que se repetía en los expedientes: denuncias impulsadas por sus ex parejas, acompañadas por informes psicológicos de las mismas profesionales, y decisiones judiciales que derivaban en la interrupción total del contacto con sus hijos.

“La hora del juego”

Uno de los puntos centrales cuestionados es la metodología utilizada en los informes. Bajo la técnica denominada “la hora del juego”, los denunciantes sostienen que se introducían elementos que luego eran tomados como indicadores de abuso. En ese sentido, remarcaron que existen documentos con coincidencias textuales entre sí, incluso elaborados en distintos años y para diferentes niños.

“Advertimos similitudes muy extrañas entre los distintos informes en cuanto a las conductas que ella describía, cómo realizaba por los menores, los signos que advertía, y que en todos los casos eran prácticamente los mismos”, explicó a Quorum la abogada Viviana Cosentino, una de las letradas que asiste a los denunciantes. Y agregó: “Incluso hay dos informes de psicólogas distintas elaborados con cuatro años de diferencia en los que detectamos exactamente el mismo párrafo”.

En esa línea, la abogada sostuvo que el planteo judicial busca investigar algo más amplio que casos aislados. “Lo que nosotros entendemos es que hay una red que compone esta asociación de psicólogas que en realidad lo que hacen es producir estos informes que son falsos y de esta manera se le da algún fundamento para sostener estas falsas denuncias y mantener la desvinculación de los padres con sus hijos”, afirmó.

Los expedientes mencionados en la presentación muestran recorridos judiciales extensos, con causas que fueron archivadas, reabiertas y, en algunos casos, llevadas a juicio. En el caso de M.L., por ejemplo, la Justicia descartó la existencia de abuso tanto en primera instancia como en Cámara, con críticas expresas a la actuación de los informes psicológicos y a la investigación. Sin embargo, el vínculo con su hijo continúa interrumpido desde hace años.

Situaciones similares se repiten en otros expedientes, donde las defensas advierten demoras en la realización de entrevistas en Cámara Gesell, reaperturas de causas ya desestimadas y decisiones que, pese a los resultados judiciales, no restituyeron el contacto entre padres e hijos.

“Esta denuncia la hicieron siete papás. Cada uno de ellos tiene su causa archivada o fue desestimada en la Justicia, pero que al día de hoy siguen con los impedimentos de contacto con sus hijos”, señaló Cosentino.

Otro de los ejes del planteo apunta al rol de las profesionales denunciadas en el tratamiento de los niños. “Son psicólogas privadas, que además son las psicólogas de los chicos, y que emiten esos informes, con lo cual la situación entendemos que es todavía más grave”, indicó la letrada. Y añadió: “No sólo se miente en los informes, sino que esos chicos están siendo completamente condicionados por un tratamiento psicológico brindado con este sesgo y esta idea de un abuso que no existió, pero que se les va implantando en la cabeza”.

En ese contexto, la denuncia advierte que las intervenciones se realizan sobre niños de corta edad, lo que incrementa su vulnerabilidad. “Estamos hablando de nenes que comienzan a tratarlos a los dos, tres, cuatro años, con lo cual son completamente vulnerables”, remarcó.

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