Mediante una carta enviada a los consejeros del estamento, el Colegio de la Abogacía de la Capital Federal busca impulsar el tratamiento del nuevo reglamento y alinear el debate en torno a un sistema más objetivo y previsible.
En un movimiento que vuelve a poner en el centro del debate el sistema de selección de jueces, el Colegio Público de la Abogacía de la Capital Federal envió una carta a los cuatro consejeros que representan al estamento de los abogados -Jimena de la Torre, César Grau, Alberto Maques y Fernanda Vázquez- para sugerir que impulsen el tratamiento del nuevo Reglamento de Concursos.
El documento, enviado este miércoles, pone el acento en la “importancia institucional” de avanzar con la iniciativa que fue aprobada por la Corte Suprema a través de la Acordada 4/2026 y que actualmente se encuentra bajo análisis del Consejo de la Magistratura.
Un respaldo explícito al modelo de la Corte
En la nota, el Colegio no sólo pide celeridad, sino que respalda de manera explícita el contenido de la propuesta impulsada por el máximo tribunal. Según sostiene, el nuevo reglamento constituye “una propuesta integral orientada a fortalecer el sistema de selección de jueces”, basada en principios como la idoneidad técnica, el mérito y la transparencia .
El texto destaca, además, la incorporación de herramientas concretas destinadas a reducir la discrecionalidad: criterios objetivos de evaluación, mecanismos de anonimato y procedimientos verificables que buscan dotar de mayor previsibilidad y legitimidad a los concursos .
El mensaje al Consejo: menos política, más técnica
Uno de los puntos más sensibles del planteo apunta al rol del Consejo de la Magistratura en el proceso de selección. Allí, el Colegio advierte que, si bien se trata de un acto complejo donde confluyen distintos poderes del Estado, en la etapa del Consejo “debe prevalecer el análisis técnico de los candidatos” por sobre otros factores.
La definición no es menor: en un contexto atravesado por tensiones políticas y cuestionamientos sobre la transparencia de los concursos, el mensaje apunta directamente a limitar los márgenes de discrecionalidad en la evaluación de postulantes.
La abogacía busca recuperar peso en los concursos
El documento también pone en valor un aspecto clave del nuevo reglamento: el reconocimiento del ejercicio profesional como antecedente relevante en la evaluación de los candidatos.
Para el Colegio, este punto “contribuye a fortalecer la participación de los abogados en condiciones de mayor equidad”, en un sistema históricamente cuestionado por favorecer trayectorias judiciales por sobre el ejercicio independiente de la profesión.
Un pedido concreto: impulsar y aprobar
La carta concluye con un pedido directo a los consejeros: que impulsen el tratamiento del proyecto y realicen “sus mayores esfuerzos” para lograr la aprobación de un nuevo reglamento alineado con los lineamientos de la Corte Suprema .
El argumento final es institucional: mejorar el sistema de selección de magistrados no sólo es deseable, sino “necesario” para fortalecer la independencia judicial y la calidad del sistema de justicia .
Una señal en medio de la disputa por los concursos
La intervención del Colegio se inscribe en un escenario más amplio, donde la Corte Suprema ya fijó una hoja de ruta y el Consejo de la Magistratura aparece ahora como el ámbito clave para definir si ese modelo se traduce en reglas concretas.
En ese tablero, la carta funciona también como un gesto político: la abogacía organizada busca marcar posición y, al mismo tiempo, orientar la actuación de sus propios representantes.
El mensaje es claro: menos discrecionalidad, más reglas. Y una pulseada que, otra vez, se juega en el corazón del sistema de selección judicial.
