Declaran las jubiladas que le vendieron a Adorni el departamento de Caballito por 230 mil dólares

Beatriz Viegas y Claudia Sbabo deberán explicar ante la fiscalía la venta del departamento en Caballito, con un esquema de pago sin intereses basado en un vínculo de confianza, en una causa que busca determinar si hubo un incremento patrimonial injustificado del jefe de Gabinete Manuel Adorni.

Beatriz Viegas y Claudia Sbabo fueron citadas por el fiscal federal Gerardo Pollicita para que prestaran declaración testimonial en la causa en la que se investiga un supuesto enriquecimiento ilícito del Jefe del Gabinete, al que las mujeres le vendieron en noviembre del año pasado un departamento en Caballito por 230 mil dólares. Recibieron 30 mil dólares en efectivo y por los 200 mil restantes se constituyó una hipoteca sin intereses, que ambas cobrarán en noviembre de este año.

Veigas y Sbabo serán interrogadas sobre la operación que se celebró el 18 de noviembre de 2025, ante la escribana Adriana Nechevenko, quien ya testimonió e informó que la hipoteca se acordó sin intereses porque el hijo de Viegas, Pablo Feijóo, conoce a Adorni debido a que los hijos de ambos van al mismo colegio y habría confianza suficiente como para no cobrar más que el capital. Esa mención bastó para que fuera citado a declarar como testigo el próximo miércoles.

El ex futbolista Hugo Morales, antiguo propietario del inmueble de Miró al 500, declaró que él había pedido 290 mil dólares por la propiedad, pero admitió que estaba deteriorada, necesitaba una fuerte inversión para ponerla en condiciones y recordó que Feijóo la reservó para que la comprara su madre, Beatriz Viegas, por menos dinero. Siete meses más tarde, Adorni la adquiría con un mínimo anticipo y el resto, a pagar en un año sin intereses.

Las dos jubiladas deberán aportar toda la documentación de la compra y la venta del departamento, más las llamadas, conversaciones y chats que conserven en sus teléfonos celulares y que en su momento hubieran intercambiado con Nechevenko y Adorni, aunque ambas, extrajudicialmente, dijeron que no conocían al funcionario.

Seguirán las testimoniales

El lunes de la semana próxima declararán Natalia Rucci y su marido, Marcelo Trimarchi, responsables de la inmobiliaria que intervino en la operación de la venta del departamento de la calle Miró. Pablo Feijóo, el hijo de Viegas, deberá presentarse dos días después. La esposa de Adorni, Betina Angeletti, compró una casa en el country Indio Cua a Juan Cosentino, quien también fue convocado el fiscal Pollicita, tal como Matías Tobar, dueño de una empresa que se dedica a refacciones y fue contratado para llevar adelante mejoras en la propiedad. Fue citado para el 26 de abril y deberá aportar presupuestos y cualquier otra documentación que permita determinar el alcance, el costo y la extensión en el tiempo de las tareas que llevó a cabo en el inmueble de fin de semana de los Adorni.

Pollicita espera la llegada de los informes que surjan del levantamiento bancario y fiscal de Adorni, que fue concedido por el juez Ariel Lijo. Conocer sus gastos, el contenido de sus cuentas, los movimientos de sus tarjetas de crédito, sus activos y deudas, le permitirán diseñar un cuadro de situación que abone o descarte el enriquecimiento del Jefe de Gabinete.

El artículo 268 del código penal castiga al funcionario que no pueda justificar su crecimiento patrimonial durante el ejercicio de su cargo y hasta dos años después de dejarlo. Establece una pena de entre dos y seis años de prisión, inhabilitación absoluta y perpetua para ejercer cargos públicos y multas de entre el 50 y el 100% del monto del enriqueciminto.

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