El creador de los Premios Konex analiza el presente del sistema judicial, cuestiona la pérdida de valores en la dirigencia y reivindica la ética como eje de la función pública.
En una profunda entrevista concedida a Florencia Abramson para el ciclo “Público y Notorio” de Quorum -un ciclo de entrevistas a figuras clave e innovadores del ámbito jurídico- el abogado, ex docente y creador de los emblemáticos Premios Konex, Luis Ovsejevich, repasó su multifacética trayectoria. Desde su disruptiva incursión empresarial compitiendo contra gigantes multinacionales hasta su incansable labor cultural, Ovsejevich no dejó temas sin tocar y lanzó una dura advertencia sobre el estado actual del sistema judicial argentino y la clase dirigente.
El camino de la docencia a la revolución del marketing
La historia de Ovsejevich está marcada por la precocidad y la innovación. Se recibió de abogado a los 19 años y a los 20 ya se había incorporado a la docencia universitaria, dictando clases tanto en la Facultad de Derecho como en la de Ciencias Económicas de la UBA. Durante sus trece años como profesor, se destacó por un estilo de enseñanza exigente pero justo, llegando a tomar exámenes orales a cientos de alumnos los fines de semana y guardando un registro riguroso de cada nota. Por sus aulas pasaron figuras que luego serían clave en el país, como Elena Highton de Nolasco y reconocidos economistas.
A pesar de su amor por la docencia, su inquietud comercial lo llevó a fundar su propia empresa en 1969: Konex. En un mercado de fotocopiadoras dominado absolutamente por la multinacional Xerox, Ovsejevich trajo la representación de la japonesa Canon y revolucionó el mercado con tácticas de marketing agresivas y audaces. Implementó un sistema de ventas sin anticipo y en 24 cuotas, lo que le permitió cuadruplicar sus ventas y competir de igual a igual contra el gigante del sector.
Los Premios Konex: premiar lo permanente
Con el éxito económico consolidado, Ovsejevich sintió la necesidad de devolverle algo a la comunidad. Así nacieron los Premios Konex en 1980, con la premisa de “sembrar el porvenir”. Su visión fue clara desde el principio: no premiar el éxito fugaz, sino “lo permanente”, destacando trayectorias sostenidas a lo largo de los años.
La primera entrega, dedicada al deporte, coronó a Juan Manuel Fangio con el “Konex de Brillante”. El automovilista, visiblemente emocionado, confesó aquella noche que era la primera vez que lo premiaban en Argentina. Desde entonces, la clave para mantener a los Premios Konex como el galardón más prestigioso del país ha sido la estricta ética de su creador, quien delega el 100% de la responsabilidad en un jurado de 20 especialistas y jamás interviene en las elecciones.
Este 2026 marca el turno de premiar a las Humanidades, con un jurado de lujo presidido por Aída Kemelmajer y que cuenta con integrantes de altísimo perfil como Horacio Rosatti, actual presidente de la Corte Suprema, a quien Ovsejevich destacó por su gran sencillez durante las deliberaciones.
La gestión cultural y su paso por el Teatro Colón
El compromiso de Ovsejevich con la cultura trasciende a los premios. Es el impulsor del ciclo infantil “Vamos a la música”, que lleva 36 años acercando la ópera y la música clásica a los niños. Además, entre 1998 y 1999 asumió como Director General del Teatro Colón, cargo que ejerció de manera completamente ad honorem y pagando sus viajes oficiales de su propio bolsillo. Durante su gestión, logró recaudar tres millones de dólares en patrocinios a través de un novedoso sistema de abonos vinculado a embajadas extranjeras.
Años más tarde, en 2019, su amor por la Facultad de Derecho lo impulsó a liderar y financiar la restauración completa de su icónico Salón de Actos en un tiempo récord de 90 días.
“Es una vergüenza descarada”: su dura mirada sobre la Justicia actual
Al ser consultado sobre su visión del sistema judicial de hoy, Ovsejevich no ocultó su preocupación. Recordando la austeridad y la ética intachable de mentores históricos como Videla Escalada, trazó un duro contraste con el presente: “Veo que está muy manipulada la justicia […] hoy lo vemos todos los días en los diarios, es una vergüenza descarada la forma en cómo se maneja la gente”.
Para el creador de los Konex, la ostentación es incompatible con la magistratura. “Un tipo que llega a juez tiene que ser totalmente austero. No puede demostrar de ninguna manera cosas de riqueza”, sentenció, cuestionando a aquellos funcionarios que ingresan al poder y súbitamente exhiben grandes patrimonios.
Un optimista frente a la cultura del “piola”
A sus más de 80 años, habiendo viajado por 128 países y volcado sus experiencias en una autobiografía que deja como legado 15 principios de vida para sus nietos, Ovsejevich se define como un optimista nato.
Cree firmemente en el “nivel intelectual brillante” de la Argentina, un país que, asegura, debería estar entre los diez mejores del mundo. Sin embargo, identifica un obstáculo cultural profundo que frena el desarrollo nacional: “El problema de la Argentina es el piola; si tuviésemos menos piolas andaría mucho mejor la Argentina. Ser más serios y no ser ‘cancheritos’ es un aspecto feo del argentino”. Finalmente, abogó por el surgimiento de una clase dirigente seria y con experiencia internacional, recordando a Arturo Frondizi como el último mandatario con un nivel intelectual de talla mundial.
