Ricardo Gil Lavedra y Alejandra García anunciaron una reducción del valor de la matrícula del Colegio Público de la Abogacía de la Capital Federaly beneficios para jóvenes profesionales, en el inicio de una nueva etapa institucional.
En el inicio del proceso de transición tras las elecciones del pasado 22 de abril, el actual presidente del Colegio Público de la Abogacía de la Capital Federal, Ricardo Gil Lavedra, y su sucesora, Alejandra García, anunciaron una de las primeras medidas conjuntas de la nueva etapa: la reducción del valor de la matrícula para los abogados y abogadas del foro porteño.
La decisión fue presentada como el resultado de una política sostenida de administración y ordenamiento institucional, y como un gesto concreto frente al contexto económico que atraviesan los profesionales.
“Hicimos un gran esfuerzo adecuando las instalaciones mediante obras, capacitando con excelencia a todos los y las profesionales, ordenando el Colegio y poniéndolo en funcionamiento tras la pandemia”, repasó Gil Lavedra sobre los cuatro años de su gestión al frente de la institución.
En esa línea, el titular saliente destacó el criterio aplicado en el manejo de los recursos: “Quisimos hacer, a través de una administración austera y eficiente, algo que no es habitual: disminuir el valor de la matrícula”. Y anticipó que la medida se implementará en el próximo ejercicio: “La matrícula tendrá una disminución en su valor para cooperar con los abogados y abogadas en tiempos tan difíciles”, subrayó.
Por su parte, García -actual coordinadora Legal y Técnica del Colegio y quien asumirá la presidencia el próximo 1° de junio- explicó que la reducción responde a una lógica de gestión sostenida en el tiempo. “La baja de la matrícula es el resultado de una forma de administrar el Colegio”, afirmó.
La presidenta electa describió el punto de partida de la gestión: “Cuando asumimos, nos encontramos con una institución cerrada y desconectada de la realidad de la profesión. La ordenamos y la administramos sin trasladar la crisis a la matrícula”. Según detalló, esa decisión permitió mantener el valor en 2,4 UMA durante los últimos años, muy por debajo del pico registrado en 2018, cuando alcanzó las 5,77 UMA.
Sobre esa base, anunció una nueva reducción: “Hoy estamos en condiciones de dar un paso más: vamos a bajarla a 2,2 UMA, el valor más bajo de los últimos años”.
El anuncio incluyó además un beneficio específico para quienes inician su carrera profesional. “El costo de inscripción va a ser cero para los noveles matriculados con hasta dos años de antigüedad en el título, y durante ese período tampoco van a pagar la matrícula en curso”, informó García.
La medida busca aliviar la carga económica de los jóvenes abogados en el inicio del ejercicio profesional, uno de los tramos más complejos en términos de inserción laboral.
La reducción del valor de la matrícula se inscribe así en una estrategia más amplia que combina ajuste administrativo, reconfiguración institucional y señales hacia el conjunto del foro en un contexto de creciente presión económica sobre la profesión.
