El camarista federal Leopoldo Bruglia pidió suspender el concurso abierto para cubrir el cargo que ocupa en la Cámara Federal porteña y denunció ante el Consejo de la Magistratura una persecución contra él y los jueces Pablo Bertuzzi y Germán Castelli. Los detalles de la explosiva carta.
El juez de la Cámara Federal de Apelaciones, Leopoldo Bruglia, reiteró su pedido de suspensión del concurso 461, abierto para cubrir el cargo que actualmente ocupa, y envió una extensa carta al presidente del Consejo de la Magistratura de la Nación, Horacio Rosatti, y al resto de los consejeros, en la que denunció una “maniobra ilegal” orientada a removerlo junto a los magistrados Pablo Bertuzzi y Germán Castelli.
En el escrito, el camarista sostuvo que el proceso “fue iniciado hace seis años por un fragmento de la política y ahora está cercano a consumarse, novado por otro sector”, y afirmó que en ambos momentos “convergieron los intereses de los mismos operadores ocultos en el sistema, en los ya mentados ‘sótanos de la democracia‘”.
El camarista insistió en que el tratamiento dado a su situación y a la de Bertuzzi y Castelli fue distinto al de otros jueces trasladados y denunció un esquema de discriminación dentro del propio Consejo.
“No me voy a cansar, es necesario repetir, que no pretendo que se perjudique a ninguno de los jueces trasladados, estamos todos en la misma situación. Sólo me defiendo señalando los actos discriminatorios, que terminan configurando una maniobra ilegal y una grave violación a elementales derechos de orden constitucional”, expresó.
En otro tramo del documento, al que accedió Quorum, Bruglia cuestionó que el Consejo haya impulsado únicamente el concurso vinculado a los tres jueces cuestionados y no el resto de las vacantes ocupadas por magistrados trasladados.

“O se cumple con una manda judicial completa, respecto de todos los involucrados, o no se aplica. Pero a ninguno. El continuar con este único concurso implica complacencia y aceptación de una maniobra espuria”, afirmó el camarista.
Además, apuntó contra una consejera -sin nombrarla- que habría sostenido que el avance del concurso obedecía al cumplimiento del fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación sobre los traslados de magistrados. Según Bruglia, si el Consejo entendía que debía ejecutar plenamente esa sentencia, entonces también debió impulsar concursos respecto de todos los jueces trasladados en situación similar.
El magistrado también denunció que actualmente existen dos pliegos remitidos al Senado para cubrir vacantes dejadas por jueces trasladados sin que previamente se hubieran abierto concursos o desagregado los cargos involucrados, como —según afirmó— sí ocurrió en los casos de él, Bertuzzi y Castelli.
Se trata, indicó, de cargos correspondientes al Tribunal Oral en lo Criminal N°8 y a la Vocalía 10 de la Sala III de la Cámara de Casación en lo Criminal y Correccional. “Esto -claramente- es no dar cumplimiento a la manda judicial”, sostuvo.
Bruglia remarcó además que mantiene una presentación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos contra el Estado argentino y afirmó que “todos los funcionarios y poderes intervinientes en el proceso de selección de magistrados han incurrido en un palmario incumplimiento del fallo de la Corte”.
Para el juez, el avance del concurso 461 “no puede de modo alguno enmascararse bajo el pretexto del cumplimiento de la decisión del Máximo Tribunal”, sino que constituye “una banal excusa” destinada a concretar “una arbitraria y discriminatoria remoción de los cargos”.
En el cierre de la presentación, el camarista pidió que el Consejo convoque “a la correspondiente reunión (a puertas abiertas)” para debatir la suspensión del concurso 461 y del proceso que involucra a Castelli, “hasta tanto se tome o adopte una solución definitiva que comprenda a la totalidad de los involucrados”.
