Exclusivo: qué pasará con las testigos clave de la causa Cuadernos

Hilda Horovitz y Miriam Quiroga fueron noticia por sus idas y vueltas con la Causa Cuadernos de la Corrupción. La ex mujer de Oscar Centeno declaró, se desmayó y volvió a presentarse en la justicia. En cambio, la ex secretaria personal de Néstor Kirchner alegó problemas de salud para evitar aparecer por Comodoro Py como testigo de la mayor causa de corrupción de la historia argentina. Qué pasará con ellas. 

Miriam Quiroga presentó, el martes pasado, los certificados correspondientes de salud, ante el Tribunal que juzgará los hechos conocidos en la causa Cuadernos. La ex amante de Néstor Kirchner, según relató ella misma, no volvió a Buenos Aires desde hace casi una década. Se encuentra a más de 800 kilómetros de distancia, en un pequeño pueblo cordobés y no estuvo desaparecida de la justicia, según lo que aclara a Quorum.

Quiroga no se presentará en Comodoro Py esta semana ni la siguiente. Por recomendación médica no puede someterse a situaciones de estrés por un problema serio de salud vinculado con el corazón. Su rostro no volvió a aparecer en medios de comunicación y, a sus 65 años de edad parece otra persona.

Quiroga continuó el juicio vía Youtube pero apagó el teléfono ante las requisitorias periodísticas. Se enojó con las versiones que la señalaban como una desaparecida y que había sido apretada por el kirchnerismo. Lo niega tajantemente. Sin embargo, un hecho de inseguridad la alejó de la ciudad de Buenos Aires. Sólo ella sabe qué pasó realmente. Hoy su agenda la manejan sus hijos quienes se dedicaron a conversar con los efectivos policiales locales cuando le acercaron la citación judicial. La fiscalía no tuvo contacto con la testigo. 

Horovitz, en cambio, se presentó en Py. Nunca pudo rehacer su vida. Se encuentra desempleada. Vive de changas como pasear perros o cuidar «abuelitos». Declaró durante cinco horas el martes pasado y continuó explicando sus vivencias con su ex pareja, Oscar Centeno, hoy jueves 28 de mayo. Se descompensó tras las preguntas de la fiscalía, a cargo de Fabiana León, por unos chats con el ex secretario de Energía de los Kirchner, Roberto Baratta

La mujer supo mantener una relación de amistad con Quiroga pero el vínculo se rompió por los famosos cuadernos de Centeno y unas anotaciones adicionales que habrían sido quemadas por el entorno de Baratta. En la Justicia no creen que la mujer haya extorsionado al ex funcionario advirtiéndole de la existencia de ese material probatorio pero tampoco fueron condescendientes cuando la ex de Centeno se descompensó en los pasillos de comodoro Py. 

Hilda Horovitz recordó su relación tortuosa con Centeno ante la mirada del remisero de Baratta. Explicó sus negocios comerciales, admitió haber sido «su testaferro» y cómo la relación se terminó quebrando por una mascota, infidelidades y el alcoholismo de Centeno. «Centeno anotaba todo» repasó Hilda mientras mostró cómo y dónde se llenaban los bolsos repletos de dólares: «Una vez trajo un raquetero». Centeno no se privaba de nada.

Ambas mujeres están enfrentadas. Las dos fueron testigos clave de la corrupción kirchnerista. Nunca ostentaron riqueza. Recibieron las migajas de un sistema de engranaje que las dejó fuera de todo. Los testigos viven con miedo en todo el mundo. Pero en Argentina, el miedo se multiplica ante la indiferencia de todo el mundo.

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