La ex funcionaria fue procesada por el juez federal Julián Ercolini, quien la encontró culpable de “encubrimiento agravado” y le trabó un embargo de 15 millones de pesos sobre sus bienes. El miércoles las partes manifestarán sus posturas en una audiencia ante la Sala II de la Cámara Federal.
El juez federal Julián Ercolini dictó el procesamiento de Viviana Fein el 12 de mayo pasado por el delito de “encubrimiento agravado” a raíz de su desempeño como directora de la instrucción iniciada el 18 de enero de 2015, tras la muerte del Alberto Nisman en su departamento de Puerto Madero.
El fallo la señaló como “autora penalmente responsable del delito de encubrimiento agravado por ser el delito previo especialmente grave y por su condición de funcionaria pública”.
La investigación, que se inició tras las denuncias por “la presunta existencia de irregularidades en torno a la investigación de la muerte del fiscal general”, sostuvo que Fein “no preservó debidamente la escena del hecho”, permitió que el lugar fuera alterado por su propio accionar y por las personas bajo su órbita, quienes circularon libremente por el departamento del complejo Le Parc sin los cuidados periciales mínimos.
El fallo subrayó que la magistrada no adoptó medidas para revertir el caos encontrado al llegar al domicilio, donde “había cerca de veinte personas”, se alteró el mobiliario y objetos clave sin el debido resguardo, e incluso ella misma, según establece Ercolini, “manipuló personalmente documentos y objetos sin guantes”, ignorando deliberadamente los protocolos y manuales de actuación vigentes para operadores judiciales.
En su acusación, el fiscal Eduardo Taiano y el auxiliar fiscal Hernán Kleinman, habían destacado que Fein había ingresado en la escena sin los elementos de protección necesarios y permitiendo el acceso de terceros, lo que generó un riesgo irreversible de contaminación.

La hora de la Cámara Federal.
El miércoles de esta semana los camaristas Martín Irurzun, Roberto Boico y Eduardo Farah tendrán en sus manos los argumentos de las partes para decidir si confirman o revocan el procesamiento de la ex fiscal Fein.
La acusación reiterará los argumentos que fueron mayoritariamente receptados en el procesamiento dictado por Ercolini, en tanto que la defensa de la ex funcionaria se mantendrá en su postura de que los señalamientos son genéricos, conjeturales e imprecisos.
La ex funcionaria manifestó en su indagatoria inicial y en la ampliación posterior, que se intentó disimular el fracaso de la pesquisa responsabilizando a quienes la llevaron adelante en la primera etapa de instrucción, sin individualizar qué prueba, qué dato o qué rastro se habría perdido o ignorado, que es lo que exige el tipo penal del encubrimiento.
Esa figura requiere que quien lo cometa sepa que lo que está ocultando o protegiendo es un ilícito, pero recuerda que durante la indagatoria el propio Taiano le preguntó si hubiera actuado de otro modo en caso que hubiese sabido que estaba en presencia de un homicidio. “Ni siquiera los propios funcionarios del ministerio público fiscal en esta causa admitían en la oportunidad de la declaración indagatoria que ella tuviera conocimiento de la existencia de un supuesto homicidio”, señaló el defensor Lucio Simonetti.
El fiscal Federal Alberto Nisman apareció muerto en su departamento de la torre Le Parc, en el barrio porteño de Puerto Madero, con un disparo en la cabeza, salido de una pistola Bersa calibre 22 del experto informático Diego Lagomarsino, procesado en esta causa como partícipe necesario del homicidio.
Nisman murió a pocas horas de presentarse en el Congreso para denunciar la connivencia del gobierno de entonces, presidido por Cristina Kirchner, con la teocracia iraní para garantizar la impunidad de los funcionarios persas responsables de la voladura de la AMIA el 18 de jukio de 1994 en Buenos Aires, a cambio de acuerdos comerciales.
