El Índice de Confianza en la Justicia registró una caída de 3,7 puntos en junio y se ubicó en 48,7, tras haber alcanzado su máximo en 2025. El control del poder político y económico volvió a ser el aspecto peor valorado por la ciudadanía.
La percepción sobre el sistema judicial volvió a deteriorarse durante el primer semestre de 2026. Así lo refleja el nuevo Índice de Confianza en la Justicia (ICJ), elaborado por FORES junto con Universidad Torcuato Di Tella, que mostró una caída de 3,7 puntos respecto de la medición anterior.
El indicador se ubicó en 48,7 puntos, una cifra que representa el promedio histórico de la serie y marca el mayor retroceso semestral desde que el relevamiento fue retomado en 2023. La baja se produjo luego del pico alcanzado en el segundo semestre de 2025, cuando el índice había llegado a 52,4 puntos, el valor más alto desde el inicio de la medición.

El control del poder, el punto más crítico
Entre las variables analizadas, la peor evaluación volvió a concentrarse en la capacidad de la Justicia para controlar a los sectores de poder político y económico.
Apenas el 10% de las personas consultadas consideró confiable esa función, mientras que el 89% expresó poca o nula confianza en la capacidad del sistema judicial para actuar con independencia frente a actores de poder.
Detrás de ese aspecto aparecen otros indicadores también sensibles: la igualdad ante la ley y la honestidad del sistema judicial, ambos con apenas 13% de valoración positiva.
Los datos reflejan que, más allá de las fluctuaciones generales del índice, persiste una desconfianza estructural en torno a la imparcialidad y la integridad institucional de la Justicia.
El peso de las malas experiencias
Uno de los cambios más significativos del relevamiento estuvo vinculado a las razones por las cuales una persona evitaría acudir a la Justicia.
Según el informe, la mención de una “mala experiencia previa” registró un fuerte incremento y pasó del 11% en noviembre de 2025 al 24% en la medición actual.

El dato implica más que una duplicación en apenas seis meses y ubica a ese factor como la tercera razón más mencionada para no recurrir al sistema judicial.
Para los autores del estudio, este salto puede interpretarse como un deterioro de la experiencia concreta de los ciudadanos con tribunales, juzgados y operadores judiciales.
La Corte sigue primera, pero también retrocede
En cuanto a la confianza depositada en los distintos actores del sistema judicial, la Corte Suprema de Justicia de la Nación continúa encabezando el ranking.
El máximo tribunal fue señalado como el organismo que mayor confianza genera, con un 20% de respuestas favorables. Sin embargo, también registró una caída respecto del segundo semestre de 2025, cuando alcanzaba el 23%.
En segundo lugar aparecen los abogados, con 14%, mientras que las facultades de Derecho se ubicaron en tercer puesto con 13%.
Otro dato que despertó preocupación fue el aumento de quienes no saben en qué institución confiar: ese grupo trepó al 18%, reflejando una mayor incertidumbre y desorientación respecto del funcionamiento del sistema judicial.
