El proyecto ya tiene dictamen en la Cámara de Diputados y quedó en condiciones de ser tratado en el recinto. Busca establecer estándares obligatorios de seguridad en instalaciones deportivas y recreativas para prevenir accidentes fatales.
Una tragedia, un hecho que conmocionó a la opinión pública, un relato lleno de dolor. La historia parlamentaria argentina está llena de proyectos con nombre propio. Normas que nacen para evitar que un patrón o una conducta que causó un daño irreparable se repita.
En este caso, el proyecto de ley toma el nombre y la historia de Joaquín Stefano Gatto, un niño de 12 años que perdió la vida el 5 de enero de 2026 durante un campamento en Junín de los Andes. La fatalidad ocurrió cuando un arco de fútbol, que carecía de fijación al suelo, cayó sobre su tórax y le provocó heridas internas irreversibles.
La iniciativa se debate, además, en un contexto en el que la provincia de Buenos Aires ya dio un paso en esa dirección. Días atrás comenzó a regir la denominada Ley Joaquín bonaerense, que creó un régimen de prevención con nuevas obligaciones para clubes, escuelas, municipios, colonias y demás espacios deportivos y recreativos, imponiendo controles periódicos, protocolos de seguridad y responsabilidades específicas para los titulares y administradores de esos establecimientos.
En ese contexto, la Cámara de Diputados de la Nación analiza un proyecto de ley que marca un hito en la protección de la integridad física de deportistas y niños en todo el territorio argentino. Bajo el nombre de “Ley Joaquín”, la iniciativa busca hacer obligatorias medidas de seguridad estrictas para la instalación, sujeción y mantenimiento de todo equipamiento deportivo y recreativo en espacios públicos y privados.
La iniciativa establece que todas las instituciones, sin importar su personería jurídica, deberán garantizar la seguridad de sus instalaciones. El texto exige una “sujeción, anclaje firme y resistente o sistema de contrapeso permanentes o removibles” para arcos de fútbol, hockey, handball y elementos de plaza que superen los veinte kilogramos de peso. Además, obliga a colocar protectores acolchonados en columnas, paredes y postes para amortiguar posibles impactos en los entornos de práctica.
Los fundamentos de la ley exponen una realidad peligrosa y un vacío normativo evidente. El documento advierte que “no existe en Argentina una Ley Nacional que regule la instalación, sujeción y mantenimiento de arcos de fútbol u otros deportes”. En ese marco, detalla que la ausencia de regulación derivó en una serie de accidentes fatales ocurridos a lo largo de las últimas décadas. La norma cita fallecimientos de menores en Entre Ríos, Santiago del Estero, Buenos Aires, San Juan, Santa Fe y Rawson entre los años 2007 y 2025.
La diputada de Unión por la Patria y autora del proyecto, Luciana Potenza, sostiene en los fundamentos que “estos accidentes absolutamente evitables ocurrieron en el contexto de juego deportivo o recreativo de menores de edad” y afirma que el cuidado de estos espacios constituye una responsabilidad ineludible de los adultos.
Para garantizar el cumplimiento efectivo, la norma crea un sistema de control y supervisión profesional. Especialistas matriculados deberán realizar inspecciones periódicas y extender certificados de aptitud técnica. Las instituciones tendrán la obligación de exhibir esa documentación de manera permanente y accesible al público.
Asimismo, las compañías de seguros asumirán un rol fiscalizador, ya que sólo podrán otorgar cobertura a clubes y centros recreativos luego de verificar el cumplimiento de las exigencias de seguridad previstas en la ley.
El proyecto designa a la Subsecretaría de Deportes de la Nación como autoridad de aplicación, con facultades para aplicar multas y sanciones a las entidades que incumplan las medidas preventivas.
La iniciativa también se apoya en antecedentes internacionales. Francia, por ejemplo, regula estas exigencias a través de su Código del Deporte, mientras que la Unión Europea aplica desde 2004 estándares técnicos específicos para la seguridad de porterías en distintas disciplinas. Con este proyecto, que ya obtuvo dictamen de comisión, el Congreso busca extender esos estándares a todo el país y colocar a la Argentina en línea con las mejores prácticas internacionales en materia de prevención de accidentes deportivos.
