El Ejecutivo prepara un proyecto para eliminar el régimen de precio único de los libros y modificar otras normas del sector cultural. La iniciativa ya generó un fuerte rechazo de cámaras editoriales y librerías, mientras el oficialismo la defiende como una medida para fomentar la libre competencia.
El Poder Ejecutivo nacional comienza a diseñar la agenda parlamentaria que impulsará durante la última parte del año. En ese marco, y como parte de un texto amplio que por ahora sólo tiene forma de borrador, desde el Ministerio de Desregulación busca eliminar normas históricas del sector cultural.
En este caso, la iniciativa -redactada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, propone la derogación de la Ley 25.542 que, entre otras cosas, establece un precio uniforme de venta al público para los libros en todo el territorio nacional.
El texto oficial también contempla cambios en la Ley de Fomento del Libro y la Lectura. La propuesta traslada la autoridad de aplicación a la Secretaría de Cultura y suprime la Ley 23.316, referida a la industria del doblaje. Asimismo, el proyecto descarta la obligatoriedad de traducir al castellano ciertas publicaciones extranjeras, salvo excepciones técnicas o jurídicas.
Rechazo unánime del sector editorial
Ante las versiones y los borradores que circulan la Cámara Argentina del Libro y diversas editoriales independientes no dudaron en salir a rechazar la medida con firmeza. Estas entidades sostienen que el precio único constituye la herramienta fundamental para proteger a las librerías de barrio frente a la concentración del mercado. El sector editorial advierte que la desregulación permite que grandes cadenas comerciales desplacen a los pequeños actores
Defensa de la libre competencia
Los argumentos que utilizarán la bancada libertaria en el Congreso tienen su centro de lo que desde el gobierno definen como libre competencia. En ese marco, una de las primeras dirigentes en salir a respaldar el proyecto que el Gobierno enviará al Congreso fue Juliana Santillán.
La diputada cercana a Javier Milei defiende la reforma con argumentos de mercado. Santillán, quien utilizó sus redes sociales para marcar su posición, afirma que la libre competencia beneficia al consumidor argentino y democratiza la cultura mediante precios competitivos. La legisladora asegura que el miedo al monopolio es un argumento de quienes intentan evitar el ingreso de nuevos actores al mercado editorial. Para la representante oficialista, la actividad librera no debe constituir una excepción a las leyes de la oferta y la demanda. Santillán afirma que una mayor apertura dinamiza el sector y facilita el acceso a los bienes culturales.
Impacto cultural y fiscal
Desde el sector editorial aclaran que estas regulaciones no generan gastos al Estado. Su eliminación no implica un ahorro fiscal, sino que atenta contra la identidad cultural del país, según advierte la editorial Corregidor. Los libreros citan el ejemplo de Inglaterra, donde la desregulación provocó la desaparición de gran parte de los comercios independientes. En contraste, Francia mantiene la “Ley Lang”, modelo que inspiró la legislación argentina actual para evitar que los monopolios decidan qué obras circulan en las vidrieras.
Gestiones en el Congreso
Representantes de 14 cámaras del libro de todo el país ya iniciaron contactos con diputados y senadores de distintos bloques para frenar la iniciativa. Los actores del sector trabajan contrarreloj en busca de frenar un proyecto que podría dejarlos fuera del sistema.
