La fiscalía pide juicio oral para Elías Piccirillo, un ex comisario y siete policías más

A un año y medio de la detención de Francisco Hauque con droga y un arma que, según la acusación, le fueron plantadas por el ex marido de Jésica Cirio, el fiscal federal Franco Picardi solicitó la elevación a juicio oral. Entre los acusados hay un ex comisario de la Policía de la Ciudad y siete efectivos más, señalados por montar el operativo por encargo de Elías Piccirillo.

La investigación aspira a determinar si el financista Elías Piccirillo ordenó un operativo policial ilegal para plantarle droga y un arma a Francisco Hauque, quien era su socio y a quien le debía seis millones de dólares. La Justicia ya declaró la nulidad del procedimiento que terminó con la detención de Hauque, al comprobar que no fue un control de rutina sino un operativo planeado de antemano; la fiscalía sostiene que se trató de una emboscada coordinada por un excomisario de la Policía de la Ciudad a pedido de Piccirillo.

El pedido de la fiscalía

Picardi sostuvo en el requerimiento de elevación a juicio que “la instrucción -respecto de la plataforma fáctica que será explicada en lo sucesivo- se encuentra agotada en relación a los nombrados” y pidió el pase a juicio oral de nueve personas: Elías David Piccirillo, Carlos Sebastián Smith, Iván Carlos Helguero, Facundo Adrián Ybarra, Erika Luciana Arias, Víctor Adrián Alvarenga Duarte, Héctor Javier Saavedra, Eliana Guadalupe Britos y Leonardo Ariel Tedone. La fiscalía remarcó que la situación procesal de los nueve “ha quedado definitivamente consolidada, en tanto las resoluciones que dispusieron sus procesamientos han adquirido firmeza, encontrándose agotadas las vías recursivas previstas para esta fase del proceso”.

La cena en el Palacio Duhau y el operativo en la Alvear

Según reconstruye el requerimiento, la noche del 17 de enero de 2025 Piccirillo, Hauque y Aquino Laprida cenaron juntos en la terraza al aire libre del Palacio Duhau, mientras brigadas de la División Robos y Hurtos Norte de la Policía de la Ciudad vigilaban de forma encubierta desde las inmediaciones y aguardaban la salida de la camioneta de Hauque.

Elías Piccirillo.

Ya en la madrugada del 18 de enero, cuando el auto, un Audi Q, circulaba por la avenida Alvear, un móvil Ford Focus sin identificación de esa brigada lo interceptó bajo la excusa de un episodio de violencia de género. Los efectivos hicieron descender a la pareja y secuestraron 1,258 kilos de cocaína y una pistola calibre 9 milímetros con la numeración limada, ocultos debajo del asiento del conductor y en el baúl.

La fiscalía sostiene que esos elementos fueron colocados por Piccirillo durante el trayecto previo, aprovechando que iba sentado detrás de Hauque, y que la vestimenta “holgada y amplia” que llevaba esa noche pese a las altas temperaturas y a que no hubo precipitaciones, habría sido elegida justamente para trasladar la droga y el arma hasta el auto.

Como sustento de esa hipótesis, el requerimiento cita un informe pericial de la Unidad Criminalística de Alta Complejidad de la Policía Federal que reconstruyó la mecánica del hecho con un vehículo idéntico, para determinar si Piccirillo tenía la posibilidad material de introducir esos elementos durante el viaje.

La Justicia declaró después la nulidad de todo el procedimiento, al comprobar, a partir de las propias contradicciones de los policías intervinientes en sus declaraciones judiciales, que no fue un control azaroso sino “una actividad planeada de manera previa y coordinada que incluyó tareas de campo y vigilancia sobre el vehículo de Hauque y sobre sus ocupantes”.

Quiénes son los nueve acusados

  • Elías David Piccirillo, empresario y financista, señalado por la fiscalía como el ideólogo y beneficiario final del operativo.
  • Carlos Sebastián Smith, expolicía de la Policía Federal, acusado de haber sido el nexo operativo entre Piccirillo y la policía de la Ciudad.
  • Iván Carlos Helguero, comisario y, al momento de los hechos, jefe de la División Robos y Hurtos Norte, acusado de coordinar el operativo desde adentro de la fuerza.
  • Facundo Adrián Ybarra, oficial mayor de esa división, uno de los dos efectivos que detuvo en primera instancia el Audi Q8.
  • Leonardo Ariel Tedone, principal de la misma división, que también intervino en la detención inicial del vehículo.
  • Víctor Adrián Alvarenga Duarte, oficial primero, integrante de la brigada de apoyo «RH Norte 4 bis».
  • Eliana Guadalupe Britos, oficial, también de esa brigada de apoyo.
  • Erika Luciana Arias, oficial mayor y chofer jefe del tercer móvil que participó del operativo.
  • Héctor Javier Saavedra, oficial primero, que se trasladaba junto a Arias.

El dinero y las escuchas

Uno de los tramos más contundentes del expediente surge del rastreo del dinero que, según la fiscalía, Piccirillo pagó por el operativo. El 20 de marzo de 2025, en un allanamiento de la Prefectura Naval Argentina en el domicilio de Smith, en Canning, se secuestraron más de 22.000 dólares; ese mismo día, en el domicilio de Helguero, se hallaron 6.600 dólares y unos 900.000 pesos. Sobre ese hallazgo, el propio Smith fue registrado diciendo: “Y 22.500 dólares se me fueron en el secuestro. Vinieron a mi casa y estaba en la camioneta, tenía la plata ahí. Después con respecto al comisario, yo por un tiempo largo dejé de hablar con él. Había cambiado el teléfono. No quería tener vínculo. Elías me había hecho entrar en psicosis”.

Un trámite veloz para los estándares de la Justicia argentina

Entre la detención de Hauque, en la madrugada del 18 de enero de 2025, y el pedido de elevación a juicio presentado este 21 de agosto de 2026 pasó apenas un año y medio: un plazo inusualmente breve si se lo compara con el promedio de tramitación de las causas penales federales en Argentina, donde no es infrecuente que el paso de la instrucción al debate oral demande varios años, incluso en expedientes con menos imputados y prueba que reunir.

En ese lapso la fiscalía pudo calificar la conducta de Piccirillo, Smith y Helguero como privación ilegítima de la libertad con fines coactivos, agravada por la intervención de tres o más personas y por el uso de estupefacientes para cometer el delito. Los tres deberán responder además por tenencia simple de estupefacientes y encubrimiento agravado; y Piccirillo, puntualmente, por portación ilegítima de arma de fuego de guerra.

Piccirillo y Smith fueron acusados también de cohecho activo, mientras que a Helguero se le imputó cohecho pasivo, incumplimiento de los deberes de funcionario público, instigación a la falsedad ideológica de instrumento público agravada e instigación al falso testimonio agravado.

A los seis policías restantes —Arias, Britos, Alvarenga Duarte, Saavedra, Ybarra y Tedone— se les atribuyó privación ilegal de la libertad cometida por funcionario público con abuso de sus funciones e incumplimiento de los deberes de funcionario público. Ybarra y Tedone enfrentan cargos adicionales por falsedad ideológica de documento público agravada y falso testimonio agravado, por conductas que, según la fiscalía, fueron posteriores y autónomas al operativo mismo.

Lo que sigue

La fiscalía pidió al juez federal Ariel Lijo que corriera traslado a las partes y dispusiera la clausura de la instrucción para que la causa pase a juicio oral y público. En paralelo, informó que continuará la pesquisa para determinar si hubo participación de Ezequiel Diego Raúl Querejeta y Martín Migueles, así como de otras personas todavía no identificadas.

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