El Tribunal Oral Criminal Federal 8 juzgará desde el martes 22 de septiembre a la controvertida ex Procuradora General, junto con un grupo de brokers, productores y agentes inmobiliarios involucrados en maniobras presuntamente ilícitas para comprar el edificio de Perón 776, en la Ciudad de Buenos Aires. Uno de los imputados apareció muerto en su casa de La Plata.
Los jueces Gabriela López Iñíguez, Sabrina Namer y Nicolás Toselli escucharán a lo largo de las audiencias semanales que se iniciarán el próximo 22 de setiembre a un centenar de testigos. El fiscal de juicio será Marcelo Colombo.
La ex procuradora General Alejandra Gils Carbó será juzgada por negociaciones incompatibles con la función pública, por, supuestamente, haber fingido un proceso licitatorio cuando en realidad el edificio de la calle Perón ya había sido elegido de antemano, junto a Juan Carlos Thill, productor de seguros; Bárbara Jaureguiberry, representante de la inmobiliaria Jaureguiberry Asesores Inmobiliarios, que intermedió en la operación; y Adrián González Fischer, directivo de Arfinsa, la empresa dueña el inmueble.
El quinto acusado, Guillermo Bellingi, ex subdirector general de la Procuración, uno de los arquitectos de la maniobra que se investiga y medio hermano de Thili, apareció muerto en su casa de la localidad de Villa Elisa. Hasta el momento, todo parece indicar que la herida de arma blanca en el pecho por la que perdió la vida, habría sido autoinfligida.

Los números de la investigación
La pesquisa, que comenzó en 2016 y estuvo a cargo del juez federal Julián Ercolini y el fiscal Eduardo Taiano, derivó en 2017 con el procesamiento por administración fraudulenta de Gils Carbó, pero la Cámara Federal no encontró pruebas de que hubiese habido un perjuicio económico por la compra del edificio, aunque sí ordenó profundizar la posibilidad de negociaciones incompatibles, a partir de la ficción de licitación que terminó con la compra del inmueble cuestionado, las comisiones que se pagaron a los involucrados en la operación.
El edificio fue adquirido por casi 44 millones de pesos, lo que le reportó a Thill, el medio hermano del funcionario de la Procuración, quien además había armado la licitación, una suculenta comisión por sus servicios de tres millones de pesos.
Esencialmente, la hipótesis de la acusación es que los imputados, cada uno en la medida de sus posibilidades, actuaron conjuntamente para simular una licitación que en realidad nunca existió porque el edificio y los vendedores ya habían sido escogidos previamente.

Gils Carbó en la causa “Cuadernos”
Después de haber renunciado a la Procuración en 2017, la ex funcionaria dejó transcurrir los dos años que marca la ley para volver al ejercicio particular de la abogacía. Actualmente se desempeña como defensora del empresario Gerardo Ferreyra, dueño de Electroingeniería, en la causa “Cuadernos”, donde se investiga una presunta red de corrupción entre funcionarios kirchneristas y empresarios que, a cambio del pago de sobornos, se habrían beneficiado con concesiones de obra pública.
