EntrevistasEl Derecho como una forma de Vida, según Guillermo Borda.

El Derecho como una forma de Vida, según Guillermo Borda.

LLEVAR EL APELLIDO BORDA ES CONTAR CON UN BAGAJE DE TRAYECTORIA, UNA MARCA HISTÓRICA EN EL DERECHO ARGENTINO. HOY, GUILLERMO J. BORDA SE SIENTA A CHARLAR CON QUORUM Y RECONOCE QUE SU PADRE, EL DR. BORDA HA SIDO LA PERSONA QUE LO LLEVÓ POR EL HERMOSO CAMINO DEL DERECHO, ORGULLOSO DE HABER COMPARTIDO MÁS DE 30 AÑOS DE CARRERA JUNTO A ÉL, NOS HABLA DE LA ACTUALIDAD DEL DERECHO CIVIL Y DE CÓMO LA PANDEMIA AFECTÓ ENORMEMENTE A LAS PEQUEÑAS EMPRESAS FAMILIARES, HACIENDO MENCIÓN A SU NOMBRAMIENTO EN 2009 COMO DIRECTOR DEL INSTITUTO INTERDISCIPLINARIO PARA LA EMPRESA FAMILIAR.

Hoy las PYMES son las más afectadas en el contexto de la pandemia, ¿Cómo impacta? ¿Cómo se las ayuda desde el marco jurídico?

Las PYMES, que en su gran mayoría son empresas familiares, están atravesando momentos muy angustiosos. La caída de los ingresos repercute inevitablemente en todas las empresas y con mayor fuerza en las PYMES, que no tienen las espaldas ni el acceso al crédito que tienen las grandes empresas. Además la mayoría de las PYMES funcionan a título personal o como sociedades de hecho y consecuentemente las responsabilidades repercuten inexorablemente en los patrimonios personales de quienes las integran. Si estas PYMES están constituidas regularmente tienen más defensas que las personas físicas.

¿La empresa familiar se perpetúa en el tiempo? ¿Qué herramientas deben utilizarse para que no se las destruya?

Las empresas familiares que no se estructuran adecuadamente con protocolos familiares y con un trabajo permanente de sus integrantes de pensar en el futuro de la empresa y no en las cuestiones personales, tienden a liquidarse en la segunda o tercera generación. Lamentablemente en nuestro país las empresas familiares no son alentadas ni apoyadas por los gobernantes, a diferencia de España, Italia y de otros países en los que la empresa familiar es alentada desde el estado con diferentes beneficios, que van desde la percepción de menores impuestos, como beneficios por permanecer en su lugar de origen, etc. Además deben formular protocolos y acuerdos de funcionamiento para que sean viables.

¿El derecho está preparado para afrontar una acción impensada como una pandemia?

Le debo decir que en principio, no. El derecho va detrás de lo que ocurre, no puede adelantarse a estos hechos imprevisibles, puede y tiene herramientas que aminoran los costos, pero muy difícilmente pueda subsanarlos. Una pandemia como la que está azotando al mundo y por supuesto en mayor medida a nosotros, encuadraría en lo que se denominan hechos imprevisibles, que tienen amparo en el Código Civil y Comercial en su art. 1091, que prevé la posibilidad de reajustar las contraprestaciones o bien pedir la resolución del contrato fundado justamente en el hecho imprevisible.

En cuanto al tratado que su padre ha redactado, del cual usted se encarga de mantenerlo actualizado por la cercanía del vínculo, creemos que nadie mejor que usted podrá responder: ¿Cómo fue que hizo la obra que abarca todo el derecho civil? ¿Cuándo comenzó?, ¿Cuánto le llevó hacer todo el tratado?

Mi padre comenzó a escribir su obra, que dicho sea de paso, es la única obra completa del derecho civil argentino además de haber sido escrito por una sola persona, cuando dictaba clases en la UBA de la cual era Profesor Titular, allá por los años cincuenta del siglo pasado. Comenzó por Parte General y después siguió con las otras partes del derecho hasta culminar con la parte de Derechos Reales que terminó en 1972. Le levó como se puede ver más de veinte años. Durante esos años además, debió actualizar lo escrito, lo que siguió ocurriendo hasta comienzos de la década del 90, momento en el cual nos pidió a sus hijos que lo ayudáramos en las actualizaciones de las diferentes partes del tratado y de los manuales para los estudiantes, lo que hicimos hasta que se sancionó el nuevo Código y como consecuencia de esto, dejamos de actualizarlo porque ya no reflejaría el pensamiento de mi padre.

EL DERECHO VA DETRÁS DE LO QUE OCURRE, NO PUEDE ADELANTARSE A ESTOS HECHOS IMPREVISIBLES, PUEDE Y TIENE HERRAMIENTAS QUE AMINORAN LOS COSTOS, PERO MUY DIFÍCILMENTE PUEDA SUBSANARLOS

¿Qué sintió usted como sucesor de un maestro del derecho? ¿Lo siente como un legado de la familia?

Lo primero que uno siente es que ha sido un privilegiado al aprender y conocer el derecho de la mano de quien sabía explicar de la manera más sencilla y simple las cosas que parecían oscuras o complejas. Además, cuando se percibe el derecho de esa forma se aprende a quererlo y a tratar de inculcar en otros ese gusto. No he sentido el derecho como un legado, como algo que pueda pesar, por el contrario ha sido una forma de vida. Por supuesto que el predicamento de mi padre tuvo sus frutos, porque tres de sus cuatro hijos somos abogados, dos ejercemos la profesión y nuestra hermana desarrolló toda su carrera en el Poder Judicial.

Cuando no piensa en leyes y en solucionar problemas, ¿Qué piensa? ¿Le gusta leer? ¿Cuál es su pasatiempo? ¿Deporte? ¿Arte?

El derecho no es todo en la vida, aunque ocupa una parte importante. Hay que saber administrar el tiempo, para dar lugar a la familia, a los amigos y a la distensión, ya sea leyendo, lo que realmente es un placer y a lo que uno no le dedica todo el tiempo que quisiera y a jugar golf que es un deporte extraordinario. Lograr el equilibrio de todas estas cosas no es fácil, pero hay que intentarlo.

Después de haber resuelto tantos litigios en materia de familia, ¿cree usted que se desintegran mucho las familias luego de un proceso judicial? ¿Cree que hay alguna forma de reconstruir los vínculos tras un pleito?

Los pleitos de familia son de las cosas más lamentables que existen. Si las partes supieran y tuvieran conciencia plena de todo lo que pierden en ellos, habría muchísimos menos pleitos. Por eso soy un convencido que hay que agotar todas las instancias para no llegar al pleito. Lamentablemente después de la sentencia es muy difícil que se reconstruyan los vínculos, deberán pasar muchos años para que las pasiones y rencores se aflojen.

En cuanto al derecho de familia actual, ¿Qué logros y fallas advierte en el sistema judicial?

Creo que a pesar de los pocos juzgados de familia para la población que hay, la justicia de familia es más cercana, más humana y más comprometida. Hay más recursos que años atrás, a pesar de ser aún escasos. La falla más evidente es la lentitud para solucionar los problemas y resolver los casos, que muchas veces llevan años, como por ejemplo en materia de alimentos o de división de bienes en los divorcios.

Sabemos que los tiempos de los juzgados no son paralelos a las necesidades de las personas, ¿Cómo ve la aplicación del sistema de notificaciones electrónicas? ¿El expediente digital podrá solucionar estos plazos?

Creo que la digitalización de los expedientes y consecuentemente de los trámites judiciales ha sido un gran avance y acelera los procesos, por supuesto el sistema de notificaciones electrónicas es un acierto. Lo que habrá que ver es cómo se notifican las demandas en forma digital que es algo que se debe implementar.

NO HE SENTIDO EL DERECHO COMO UN LEGADO, COMO ALGO QUE PUEDA PESAR, POR EL CONTRARIO HA SIDO UNA FORMA DE VIDA

¿Cuál cree que es la naturaleza jurídica de la compensación económica? Y ¿respecto al plazo para reclamarlo?

Creo que la incorporación de la compensación económica ha sido uno de los grandes aciertos del Código Civil y Comercial y entiendo que se fundamenta en el principio de equidad, es decir que lo que se busca con la compensación es recomponer los desequilibrios que produce la ruptura matrimonial en uno de los cónyuges, más allá de quién y cuáles han sido las causas del divorcio. Creo en cuanto al plazo para reclamar que es demasiado exiguo, debería ser de un año de dictada las sentencia de divorcio o de cesada la unión convivencial.

Volviendo a la figura de su padre, ¿Cómo es llevar uno de los apellidos más importantes en el Derecho Civil y cómo influyó en su carrera profesional?

Llevar el apellido de mi padre es algo de lo que me siento muy orgulloso. Espero haberlo llevado con los valores que me inculcó y que siempre valoré. Y por supuesto que mi padre influyó enormemente en mi carrera profesional. Tuve la suerte de compartir el estudio con él durante treinta años, iniciarme en la docencia universitaria en su cátedra, de la que hoy soy titular, de colaborar en las actualizaciones de sus libros y de continuar con la publicación de otras obras y colaboraciones bibliográficas, todo lo cual pone en evidencia que mi padre ha tenido una gran influencia en mi formación y en mi vida, que por otra parte es la consecuencia no sólo de una extraordinaria relación de afecto paterno filial, sino de una enorme, profunda y sentida amistad.

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