Adrián Gustavo Otero, ex integrante de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, fue condenado a perpetua por el homicidio de Cristian Toledo en 2017. Intentó querellar al hoy juez Gabriel De Vedia por supuestas presiones para que su caso fuera considerado un hecho de gatillo fácil. El máximo tribunal desestimó el planteo por inadmisible.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación cerró definitivamente un intento del expolicía porteño Adrián Gustavo Otero, condenado a prisión perpetua por un caso de gatillo fácil, para querellar al actual juez del fuero laboral Gabriel De Vedia. El máximo tribunal consideró inadmisible el recurso presentado por la defensa del exuniformado, quien lo había acusado de influir en la calificación legal del caso que terminó con su condena.
Otero, ex integrante de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, fue condenado en octubre de 2018 por el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº 1 por el delito de homicidio agravado por su condición de miembro de una fuerza de seguridad, reiterado en tres oportunidades, dos de ellas en grado de tentativa. El hecho ocurrió el 15 de julio de 2017, cuando disparó contra un vehículo tras una discusión de tránsito y mató de un tiro en el pecho a Cristian Toledo, de 25 años.

Según la reconstrucción judicial, la víctima golpeó el auto de Otero con un pedazo de baldosa y luego se retiró del lugar en su vehículo. Sin embargo, el policía lo persiguió y disparó varias veces desde su ventanilla. Luego detuvo a los dos acompañantes del joven hasta que llegó la policía. En 2020, la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal confirmó la condena.
En paralelo, Otero denunció por abuso de autoridad y tráfico de influencias al entonces fiscal de la Seguridad Social, Gabriel De Vedia, hoy juez de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo. Afirmó que De Vedia había intervenido públicamente para que su caso fuera tomado como un ejemplo de gatillo fácil, supuestamente por pedido de su hermano, el cura villero Lorenzo “Toto” De Vedia. La denuncia fue archivada por inexistencia de delito, decisión que fue ratificada por la Cámara Federal.

El condenado insistió con ser reconocido como querellante en esa causa, lo que fue rechazado en todas las instancias, incluida la Cámara Federal de Casación Penal. Finalmente, el caso llegó en queja a la Corte Suprema, que, con la firma de los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, denegó el recurso por inadmisible.
