El juez federal Marcelo Martínez De Giorgi procesó sin prisión preventiva a Jorge Bacigalupo, el ex policía que guardó y entregó los cuadernos de Oscar Centeno, al concluir que fue él quien realizó varias de las enmiendas, agregados y correcciones detectadas en las anotaciones y que no son de puño y letra del ex remisero.
Se trata de una investigación judicial abierta de manera paralela al caso Cuadernos a raíz de la denuncia de uno de los empresarios que son ahora juzgados, Armando Losón.
El empresario es juzgado junto a la ex presidenta Cristina Kirchner y ex funcionarios de su Gobierno procesados por un esquema de pago de sobornos a cambio de acceder a obra pública entre 2003 y 2015. Centeno trabajaba para una remisería y cumplía funciones de chofer del ex funcionario de Planificación Federal Roberto Baratta y detalló en anotaciones y hasta filmaciones que trascendieron las recorridas que hacía en busca de esos pagos ilegales.
En total se juzga a 87 acusados, 25 de ellos imputados colaboradores.
El caso Bacigalupo
Martínez De Giorgi ya había procesado a Bacigalupo, pero la Cámara Federal porteña revocó esa decisión, dictó la falta de mérito, y pidió profundizar la pesquisa en base a peritajes.
Ahora el magistrado volvió a procesar al por entonces amigo de Centeno ante la “certeza pericial unívoca” de que Bacigalupo realizó a mano las modificaciones cuestionadas en los cuadernos 4 y 7, entre ellas las referencias a “Armando”, “Alem 855”, “855” e “Ing. Ferreyra”, vinculadas a hechos atribuidos en la causa 9608/2018, la central de Cuadernos, actualmente en juicio oral.

Se lo acusa de presunto “encubrimiento agravado en la modalidad de favorecimiento personal” y falsificación de documento público.
Además, impuso un embargo de 150 millones de pesos y le prohibió salir del país.
El accionar de Bacigalupo “demuestra una acabada comprensión en cuanto al alcance y naturaleza de la maniobra desplegada sobre los cuadernos recibidos por parte de Centeno, el conocimiento de su contenido, su impacto y consecuencias jurídicas en la referida causa N° 9608/18, todo lo cual resulta revelador del conocimiento e intención de proceder en beneficio de alguna persona, en perjuicio de otra”, explica la resolución judicial
El juez valoró tres grupos de pericias:
- los estudios caligráficos realizados por la División Scopometría de la Policía Federal,
- el análisis lingüístico de la UBA,
- y el reciente dictamen de la Dirección de Criminalística de Gendarmería sobre los cuadernos originales.
Todos coincidieron en que las anotaciones cuestionadas no pertenecen al puño y letra de Oscar Centeno y sí presentan rasgos coincidentes con la escritura indubitable de Bacigalupo.
La pericia oficial del Tribunal Oral Federal 7 a cargo del actual debate -que tuvo acceso a los cuadernos originales- despejó las dudas que en 2024 habían motivado que la Cámara Federal dictara la falta de mérito. Esta vez, los especialistas confirmaron que las palabras agregadas “corresponden a un mismo puño escritor ajeno al de Centeno”, según el fallo al que tuvo acceso Quorum.
Para el juez, esas modificaciones tuvieron una finalidad concreta:
“Ayudar a alguien identificado como ‘Marcelo’ y perjudicar a Armando Loson y a Gerardo Ferreyra, ubicándolos en lugares y fechas que no se corresponden con la escritura original”.
A quién quiso ayudar Bacigalupo
Con base en esa reconstrucción, Martínez De Giorgi procesó a Bacigalupo por los delitos de:
- encubrimiento agravado
- falsificación de documento
Según la resolución, la conducta desplegada por el ex policía constituyó una “acción dirigida a beneficiar a un tercero para eludir una investigación judicial”, alterando documentos que luego se incorporaron en un proceso penal como prueba.
El juez subrayó que la maniobra produjo una “perturbación directa en la administración de justicia”, ya que las enmiendas impactaban sobre hechos atribuidos a empresarios imputados en la causa Cuadernos.
“La coincidencia de todos los especialistas en este proceso (los oficiales, los propuestos por la querella e, inclusive, el de la defensa) despeja
cualquier duda acerca de la participación de Bacigalupo en su realización”, señaló.
El “claro” objetivo habría sido “ayudar, al menos, a una persona que habría respondido al nombre de ‘Marcelo‘ de quien, hasta aquí, se desconocen otros datos”, explica la resolución.
Todo ello en desmedro de “Armando”, a quien, a través de esas modificaciones en el cuaderno N°7, se ubica en “Alem 855” los días 25 de
julio, 29 de agosto y 10 de setiembre, todos de 2013. Una situación similar parece presentarse con Gerardo Luis Ferreyra, con el agregado de “Ing. Ferreyra” en la anotación del 2 de diciembre de 2008, en el denominado cuaderno N° 4, en cuanto alude a uno de
los sucesos por el cual ha sido imputado en aquella causa.
Tanto Loson como Ferreyra son juzgados desde este mes en el caso Cuadernos por supuesto pago de sobornos en el kirchnerismo.
El fallo recuerda que el propio Centeno, en su declaración como arrepentido en 2018, había dicho que los cuadernos estuvieron en manos de Bacigalupo durante varios meses. Las enmiendas detectadas -según los peritos- corresponden a “distintos momentos escriturales”, posteriores a la redacción original.
El dictamen de la UBA aportó otro elemento:
- el cuaderno de la etapa 2008/2009 presenta variaciones esperables en un uso diario,
- pero los cuadernos de los años 2013 y 2015 -donde aparecen las adulteraciones- muestran uniformidad y planificación, lo que sugiere un texto confeccionado en pocas etapas y no según fechas reales.
Esa coherencia artificial y la presencia de “intervenciones posteriores” en nombres, fechas y direcciones contribuyeron a reforzar la hipótesis de manipulación.
Lo que viene
El procesamiento se dictó sin prisión preventiva. El juez anticipó que las maniobras podrían revelar “la presencia de otros actores u otras hipótesis delictivas” que deberán investigarse a medida que avance la instrucción.
El fallo también deja entrever que las adulteraciones tuvieron impacto en la causa principal -la 9608/2018-, donde hoy se encuentra en pleno debate oral el entramado de recaudación ilegal que, según la acusación, funcionó desde el Ministerio de Planificación.
A su vez, Bacigalupo está convocado como testigo para declarar bajo juramento de verdad en ese juicio y si bien faltan varios meses para que se inicie esta etapa en el debate oral, si su procesamiento queda confirmado en instancias de apelación podría cuestionarse ese rol para el ex policía.
