El Hotel Grand Recoleta fue escenario del primer Té de Mujeres Influyentes de la Justicia Argentina, una propuesta de Quorum que parte de una idea tan sencilla como poderosa: reunir a mujeres que influyen para conversar, escucharse y pensar juntas.
No fue un evento tradicional. No hubo discursos extensos ni paneles rígidos. Hubo una mesa compartida, preguntas honestas, anécdotas reales y una certeza común: la transformación del sistema de justicia también nace en estos espacios íntimos y humanos.
¿Por qué un enjambre y no una red?
Porque un enjambre no tiene jerarquías rígidas.
Porque se mueve de manera orgánica.
Porque cada integrante importa, aporta y potencia al conjunto.
El encuentro fue pensado como un espacio horizontal, plural y colaborativo, donde mujeres provenientes del Poder Judicial, del Ministerio Público, de la academia, de estudios jurídicos y del ámbito público y privado pudieron conectar desde la persona y no sólo desde el rol.
Ese es, justamente, el propósito del proyecto Mujeres Influyentes de la Justicia Argentina:
– Generar un espacio federal en el que se compartan experiencias reales
– Crear vínculos de confianza
– Promover un liderazgo consciente y emocional en el Derecho
– Fortalecer la voz femenina dentro del sistema de justicia

La dinámica: conversar para transformar
El té se desarrolló a partir de una dinámica participativa que invitó a todas a involucrarse: consignas disparadoras a través de cartas y preguntas, una ronda de anécdotas sobre desafíos profesionales y cómo fueron atravesados, una conversación abierta sobre el equilibrio entre la vida personal y el ejercicio profesional, y un cierre colectivo, con conclusiones compartidas y registro audiovisual.
Lejos de la solemnidad, el clima fue de escucha activa, complicidad y reflexión profunda.


Voces del enjambre
Cada encuentro deja una huella. El primer Té de Mujeres Influyentes de la Justicia Argentina no fue la excepción. Entre conversaciones sinceras y miradas compartidas, surgieron reflexiones que condensan el espíritu de la propuesta: cercanía, inteligencia colectiva y vínculos que empiezan a proyectarse en el tiempo.

“Una oportunidad para conocernos, compartir experiencias y dar el primer paso para seguir profundizando lazos. Sin caretas, sin formalidad. Una tarde hermosa, en la que conocí mujeres increíbles”.
Laura Kvitko, secretaria de Cámara de la Cámara Federal de Casación Penal.

“Sentí una conexión genuina, de esas que dejan ganas de más: más historias, más ideas, más verdad compartida. Ahí pasa algo valioso. Un board vivo, con mucha inteligencia”.
Laura Bonhôte, asesora Tutelar adjunta de la ciudad de Buenos Aires.

“Somos -como intuyó Borges- un museo quimérico de formas inconstantes. Y, sin embargo, fue en la diferencia donde supimos hallar un hilo común: nuestro aporte genuino, como mujeres, a la construcción de una Argentina más justa. Ese apoyo mutuo nos fortalece y nos devuelve esperanza”.
Mariana Romano, diplomada en Derechos Humanos, Ciberdelincuencia y Evidencia Digital e Inclusión Social.

“Me encantó conocerlas. Gracias Flor por lo que hacés. Y vamos por más”.
Elena Nolasco, secretaria de la Corte Suprema.

“Fue un verdadero gusto conocerlas. Me quedo con muchas ganas de seguir vinculándonos, tanto en lo profesional como en lo personal. Son un equipo con el que sin dudas compartiría una cena y una buena conversación sobre la vida”.
Florencia Fernández Silva, asociada en Cassagne Abogados y legal counsel de la Sociedad Rural Argentina.

“Sus reflexiones me hicieron reír y pensar. Esa combinación también estuvo presente en la reunión. Vamos por espacios que reivindiquen eso: que nos saquen del apuro irreflexivo y de la formalidad acartonada. Pensar y reír no puede fracasar”.
Silvia Céspedes, coordinadora Ejecutiva de Abogados en Acción.
Un punto de partida
El Té de Mujeres Influyentes no fue un hecho aislado, sino el inicio de una comunidad.
Un enjambre que seguirá creciendo, sumando voces, generando reconocimiento mutuo y proyectándose también a nivel regional.
“Nuestro compromiso es claro: acompañar, visibilizar y potenciar estos liderazgos que, desde distintos espacios, trabajan cada día por una justicia más humana, empática y cercana a la sociedad. Porque cuando las mujeres influyentes se encuentran, la conversación deja de ser sólo intercambio y se convierte en acción”, concluyó Florencia Abramzon, directora general de Quorum.










