En diálogo con Quorum, Mariano Cúneo Libarona hizo un balance de su paso por el Ministerio de Justicia, marcado por reformas judiciales, impulso legislativo y una profunda reorganización administrativa.
Tras más de dos años al frente del Ministerio de Justicia de la Nación, Mariano Cúneo Libarona presentó formalmente su renuncia al cargo. Su salida fue oficializada a través de una extensa carta dirigida al presidente Javier Milei, en la que remarcó que la decisión se tomó en un clima de “absoluta cordialidad y afecto mutuo”.
El funcionario será reemplazado por el actual fiscal general de la ciudad de Buenos Aires, Juan Bautista Mahiques, y deja una gestión marcada por reformas judiciales, reestructuración administrativa y una fuerte impronta de reducción del aparato estatal.
“Ha llegado mi tiempo”
En su carta de renuncia (la segunda que presenta dado que intentó irse en diciembre pero lograron convencerlo de quedarse unos meses más), el ahora ex ministro explicó que la decisión fue largamente meditada y conversada con el Presidente. Señaló que, a su entender, se alcanzaron la mayoría de los objetivos propuestos al asumir el cargo el 10 de diciembre de 2023.
Entre los motivos personales que influyeron en su salida mencionó la necesidad de “recuperar espacios familiares postergados” por la intensidad de la función pública, así como el deseo de retomar su actividad profesional como abogado y su labor académica.
Las reformas que marcaron su gestión
Al realizar el balance de su paso por el Ministerio, Cúneo Libarona destacó una serie de hitos que, según su entorno, marcaron el rumbo de la política judicial durante el actual gobierno.
Uno de los principales fue la implementación efectiva del Sistema Procesal Penal Federal, una reforma que llevaba más de una década de postergaciones. Actualmente el sistema acusatorio rige en más de la mitad del país -17 provincias-, incluyendo Santa Fe, la región de Cuyo, la Patagonia y varias jurisdicciones de la provincia de Buenos Aires.
En materia legislativa, el Ministerio impulsó proyectos de alto impacto institucional. Entre ellos se destacan la ley de juicio en ausencia -ya sancionada y considerada clave para el juzgamiento del atentado a la AMIA-, el nuevo régimen penal juvenil, iniciativas vinculadas al juicio por jurados, y reformas destinadas a ampliar la oralidad en los procesos civiles y comerciales y a modernizar la Ley General de Sociedades.
Otro de los ejes centrales de la gestión fue la elaboración de un proyecto integral de nuevo Código Penal. Cúneo Libarona coordinó durante un año y medio una comisión redactora especializada que trabajó en la actualización del texto, cuyo borrador final ya fue elevado por el Poder Ejecutivo.
En el plano internacional, el ex ministro también resaltó la aprobación del examen del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), realizada en septiembre de 2024 en París. Ese resultado evitó que la Argentina ingresara en la denominada “lista gris” de países con deficiencias en materia de prevención del lavado de activos, lo que habría implicado severas consecuencias financieras para el país.






Reducción del Estado y reorganización administrativa
En línea con las directrices del gobierno de Javier Milei, la gestión de Cúneo Libarona también se caracterizó por un proceso de reestructuración interna del Ministerio. Según detalló en su carta, se redujo en más de un 40% el personal considerado innecesario dentro de la cartera.
En ese mismo marco, se dispuso la eliminación de organismos que calificó como “inoperantes”, absorbiendo funciones del INADI y del Ministerio de las Mujeres. También se avanzó en la reorganización de los Registros del Automotor con el objetivo de generar un ahorro significativo para el Estado.
La gestión incluyó además medidas orientadas a ordenar organismos estratégicos como la Inspección General de Justicia (IGJ) y el Registro de la Propiedad Inmueble.
Una salida sin ruptura
Lejos de significar un distanciamiento político, la salida del ministro se produjo con respaldo explícito del Presidente. Según relató el propio Cúneo Libarona en diálogo con Quorum, Javier Milei le pidió que continúe vinculado al Gobierno y que colabore con el nuevo titular de la cartera en carácter de consejero informal.
Respecto de su sucesor, el exministro expresó un fuerte respaldo. Sobre Juan Bautista Mahiques, afirmó:
“Es una persona que conozco desde hace muchos años, con quien me une una relación de amistad y confianza. Me alegra su designación. Es muy idóneo y lo asistiré en lo que sea necesario”.
También elogió a Santiago Viola, quien asumirá como secretario de Justicia en reemplazo de Sebastián Amerio:
“Trabajamos juntos en la campaña. Tiene experiencia y conocimiento. Lo ayudaré en su labor”.
“El camino está lanzado. Las reformas continúan. La modernización de la Justicia argentina es irreversible”, señaló el ex ministro al cerrar un ciclo que, más allá de las controversias políticas, dejó una impronta de transformación institucional en el Ministerio de Justicia.
