Milto Stefano De Nozza fue el principal orador de un ciclo de formación, con actividades en la Procuración General y la PROCELAC, donde se analizaron herramientas como testigos de justicia, decomiso de bienes y cooperación internacional.
La experiencia italiana en la lucha contra las mafias llegó a la Justicia argentina de la mano de un protagonista directo: el fiscal adjunto del Tribunal de Bari, Milto Stefano De Nozza, quien mantuvo una serie de encuentros en la ciudad de Buenos Aires con jueces, fiscales y funcionarios federales en los que se pusieron en discusión las herramientas que Italia desarrolló para enfrentar a las organizaciones criminales.
Las actividades se realizaron en el marco del Programa Falcone-Borsellino, impulsado por la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), el Ministerio de Asuntos Exteriores y de la Cooperación Internacional de Italia y la Organización Internacional Ítalo-Latino Americana. El objetivo del ciclo fue difundir la experiencia italiana, fortalecer la cooperación judicial internacional y promover la utilización de herramientas de investigación conjunta y persecución patrimonial.
Uno de los encuentros centrales tuvo lugar en la sede de la Procuración General de la Nación y estuvo dedicado al rol de los colaboradores y testigos en procesos de criminalidad organizada. La actividad fue moderada por el titular de la Procunar, Diego Iglesias, junto a la experta del programa por la IILA, Mariagrazia Passamano, y contó con la participación de los fiscales federales Laura Roteta, Diego Velasco, Cecilia Incardona, Sergio Mola, Franco Picardi, Alejandra Mángano, Santiago Marquevich, Carlos Cearras, Matías Scilabra y Carlos Rívolo, además del fiscal coadyuvante Ezequiel Coscia.



En ese ámbito se analizaron cuestiones vinculadas al sistema procesal, entre ellas la doble vía en la etapa de juicio oral, la incorporación de declaraciones de colaboradores y testigos, la posibilidad de realizar interrogatorios a distancia conforme al Código Procesal Penal y las estrategias orientadas a la prevención y recuperación de activos.
La agenda continuó en la sede de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos, donde se desarrolló un encuentro sobre el sistema italiano de medidas de prevención antimafia. La actividad fue moderada por Diego Velasco y reunió a la fiscal Patricia Cisnero y a los auxiliares fiscales Alberto Barbuto, Vanesa Alfaro, Mariela Palese, Adriana Tommasi y Luz de Luna Montes.
También participaron funcionarios de la Procelac, de la Secretaría para la Investigación Financiera y el Recupero de Activos Ilícitos, y la titular de la Dirección General de Recuperación de Activos y Decomiso de Bienes, María del Carmen Chena, junto a integrantes de su equipo.





Durante esa jornada se abordaron herramientas como el secuestro y la confiscación preventiva de bienes, la acreditación de la peligrosidad calificada, la disponibilidad patrimonial y la desproporción de activos como indicio de actividades ilícitas. Además, se analizó el fenómeno de la infiltración de organizaciones criminales en empresas y las figuras de administración y control judicial como respuesta del sistema.
El programa incluyó también una jornada inicial destinada a jueces federales sobre el fenómeno mafioso y el marco penal sustantivo italiano, así como un encuentro orientado a autoridades del Ministerio de Seguridad de la Nación y jefes de agencias federales sobre delitos de criminalidad organizada y el doble binario investigativo-procesal. El cierre estuvo dedicado al régimen penitenciario y la inteligencia criminal en la etapa de ejecución penal.
A lo largo de todas las actividades se contó con la colaboración de la Embajada de Italia en Buenos Aires, en una agenda que buscó trasladar herramientas concretas a un sistema judicial que enfrenta desafíos crecientes frente a estructuras criminales complejas y transnacionales.
