Inés Weinberg y Marcela De Langhe, integrantes del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, participaron de actividades vinculadas al funcionamiento del sistema judicial y al rol institucional de la Justicia.
Las jueza del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, Inés M. Weinberg y Marcela De Langhe, participaron de distintas actividades en la 50° Feria Internacional del Libro, donde expusieron sobre el funcionamiento del sistema judicial, las demoras en los procesos y la necesidad de fortalecer el vínculo entre la Justicia y la ciudadanía.
Invitada por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), Weinberg, actual presidenta del TSJ, integró el panel “Instituciones, justicia y calidad del Estado”, junto al presidente de la Auditoría General de la Nación, Juan Manuel Olmos, y Héctor Shalom, director del Centro Ana Frank Argentina para América Latina. La actividad fue moderada por Christian Asinelli, vicepresidente corporativo de programación estratégica de CAF.
Durante su exposición, analizó algunos de los desafíos que enfrenta el sistema judicial argentino, entre ellos la confianza pública, el acceso a la justicia, la independencia judicial y el funcionamiento institucional.
En paralelo, en la Sala Alfonsina Storni, la jueza Marcela De Langhe participó de la presentación del libro “Dictámenes penales del Ministerio Público Fiscal ante el Tribunal Superior de Justicia”. Lo hizo acompañada de la flamante presidenta del Colegio Público de la Abogacía de la Capital Federal, Alejandra García; el fiscal general porteño a cargo, Martín López Zavaleta; la secretaria de administración y presupuesto del Consejo de la Magistratura de la Ciudad, Genoveva Ferrero; y la presidenta del organismo, Karina Leguizamón.

Durante la actividad, De Langhe destacó el valor institucional de la publicación y afirmó que la difusión de dictámenes fiscales en el marco de la Feria del Libro “constituye también una forma de rendición de cuentas ante la sociedad”, ya que permite “transparentar la función judicial y abrir un diálogo más amplio con la comunidad”.

La magistrada sostuvo además que los dictámenes fiscales “no deben ser vistos como una instancia meramente formal” dentro del trámite judicial, sino como “verdaderas herramientas de trabajo para la deliberación judicial”.
En tanto, Weinberg se refirió a las críticas que recibe el Poder Judicial y vinculó esos cuestionamientos con la lentitud de los procesos. “En relación con la justicia, los jueces somos conscientes de que existen críticas por parte de la ciudadanía. Sin la menor intención de soslayar el asunto, esas críticas tienen en el fondo varios factores”, señaló.
Luego agregó: “El factor que se advierte como más relevante es la demora en los expedientes. Pasan años desde que un ciudadano inicia una causa hasta que llega la sentencia de primera instancia, sigue su proceso con los recursos que se interponen, y llega al Tribunal Superior que integro, o a una Corte provincial, o a la Corte Suprema de Justicia. En todo ese trayecto pasa mucho tiempo. Y uno de los principales factores son las vacantes que hoy llegan al 50%”.

La jueza también hizo referencia al impacto que podría tener la tecnología en la administración de justicia. “Cubiertas esas vacantes creo que la Inteligencia Artificial va a ser de enorme ayuda en la agilización del proceso judicial, para llegar más rápido a las sentencias adoptando estándares que faciliten todos los procedimientos”, sostuvo.
Por último, Weinberg afirmó que “a la Justicia se la critica más por lo que no decide, que por lo que efectivamente decide” y concluyó:“Se le critica por no tomar decisiones”.
