Magistradas y especialistas de la Justicia nacional y porteña participaron de la presentación de un libro colectivo que aborda mecanismos restaurativos, criterios de imposición de penas y alternativas a la sanción dentro del sistema penal juvenil.
La discusión sobre cómo intervenir frente a adolescentes que atraviesan procesos penales tuvo este lunes un nuevo capítulo en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. En la Sala Alfonsina Storni se presentó “Justicia Juvenil: Alternativas a la sanción y criterios para la imposición de la pena”, una obra colectiva publicada por Editorial Jusbaires que reúne experiencias y debates sobre el funcionamiento del sistema penal juvenil.
La actividad marcó además el cierre de las presentaciones editoriales del sello del Poder Judicial porteño en esta edición de la feria y contó con la participación de la coordinadora general de Editorial Jusbaires y presidenta electa del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal, Alejandra García; la jueza de Cámara del Tribunal Oral de Menores Nº 2 de la Capital Federal y coordinadora de la obra, Alejandra Quinteiro; la camarista del fuero Penal, Penal Juvenil, Contravencional y de Faltas de la Ciudad, Carla Cavaliere; y la jueza de Primera Instancia con competencia en penal juvenil, Bárbara Moramarco Terrarossa.

Según se explicó durante el encuentro, el libro reúne artículos escritos por magistrados, funcionarios y especialistas de distintas jurisdicciones de la Ciudad de Buenos Aires y de la Justicia Nacional de Menores, con eje en la justicia restaurativa, las vías alternativas de resolución de conflictos y los criterios para la imposición de sanciones.
Durante la apertura, García afirmó que la publicación “surge de la experiencia cotidiana de magistrados y funcionarios vinculados al sistema penal juvenil” y sostuvo que el trabajo propone “abandonar las lógicas punitivas para priorizar mecanismos de justicia restaurativa”. Además, remarcó que la obra aparece en un contexto atravesado por la reciente sanción de la nueva legislación nacional vinculada a la materia.
Por su parte, Quinteiro explicó que el objetivo del libro fue acercar al lector distintas experiencias desarrolladas tanto en la Justicia nacional como en la ciudad de Buenos Aires. En ese sentido, destacó que el distrito porteño cuenta con “una ley procesal juvenil de avanzada” que regula mecanismos alternativos de resolución de conflictos.

La magistrada también hizo referencia a los capítulos vinculados con la prisión preventiva, los criterios de imposición de pena y el uso del lenguaje claro en resoluciones judiciales relacionadas con menores de edad imputados. Según indicó, la obra intenta aportar herramientas para comprender la especialización y los desafíos actuales de la justicia penal juvenil.
A su turno, Moramarco Terrarossa sostuvo que la publicación “invita a pensar alternativas para niños y niñas que transitan por el sistema judicial” y destacó la necesidad de fortalecer el compromiso institucional frente a las problemáticas vinculadas con las infancias y adolescencias.
En el cierre, Cavaliere analizó el impacto de la nueva normativa nacional y destacó el desarrollo de la justicia penal juvenil especializada en la Ciudad de Buenos Aires. “Tenemos una ley de vanguardia en el ámbito porteño y será necesario analizar cómo adaptar ciertos aspectos frente al nuevo escenario normativo, manteniendo una perspectiva restaurativa”, concluyó.
