Esta semana la fiscal Alejandra Mangano recibió la declaración testimonial de la abogada Giselle Robles que denunció que su ex pareja, el abogado Franco Bindi, estuvo detrás de una megaoperación para voltear la causa Cuadernos y desacreditar al fiscal Carlos Stornelli. Según la denuncia, existían vínculos con el chavismo y un plan para huir a Venezuela en caso de ser descubiertos.
Franco Bindi es un abogado temido por el gobierno libertario y actual pareja de la diputada nacional Marcela Pagano. De hecho, el oficialismo denunció que estuvo detrás de las escuchas ilegales a la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y de los famosos audios de Diego Spagnuolo, ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). Sin embargo, el caso no arribó, al menos hasta ahora, a ese resultado según la investigación del fiscal Stornelli.
En la denuncia presentada por Robles, ex abogada de Leonardo Fariña, la letrada explicó cómo se armó el operativo conocido como Puf para voltear la causa Cuadernos de la Corrupción. El término Puf fue utilizado por el dirigente K, Eduardo Valdés, para anticiparle una denuncia que se presentaría en el juzgado de Dolores al detenido, en aquel entonces, Juan Pablo Schiavi, ex secretario de Transporte de Cristina Kirchner.
La propia protagonista aseguró que ella participó de la filmación realizada, de manera clandestina, al fiscal Stornelli en un parador de Pinamar junto con Marcelo D’Alessio, actualmente condenado por lavado de activos e intento de extorsión. La supuesta víctima de la extorsión era un empresario agropecuario llamado Pedro Etchebest que era representado, en una causa por reducción a la servidumbre, por el citado Bindi.
Dice la denuncia: “Conocí al Sr. Pedro Etchebest en función a la relación que mantenía yo mantuve con el Sr. Franco Bindi, ya que desde el 2013 arrancamos con una relación de sociedad (laboral), que a partir del 2014 derivo no solo en una relación de índole laboral, sino que también se transformó en una relación personal de noviazgo”.

Agrega que “entre las cosas que me iba contando de lo que surgía de las grabaciones Etchebest le contaba y le enviaba vía Telegram, me decía (Bindi) que estaban enloquecidos (haciendo referencia a personas de la política) porque tenían como aparente participe de las maniobras extorsivas tanto al Sr. Carlos Stornelli como a la Sra Patricia Bullrich. Cada día esas llamadas eran más frecuentes y con más información, me decía que estaba viendo y trabajando el tema para poder radicar la denuncia. Estaban estudiando según me contaba como y donde iban a radicar la denuncia porque el objetivo central era el Dr. Stornelli”.
Pero el armado no quedaba únicamente en el citado abogado sino que, según la denuncia, llegaba a las altas esferas del gobierno kirchnerista: “Hablaba en plural porque lo que me decía es que estaba con el Diputado Eduardo Valdés y Cristina Fernández de Kirchner viendo el tema. Sé que con Cristina no se juntaba porque luego me entero que Franco Bindi lo que iba haciendo era ir manejando todo de forma telefónica con el Diputado Eduardo Valdés, ya que Bindi estaba en el exterior del país”.
El capítulo venezolano
“Franco Bindi también se acercó al Sr. Brusa Dovat, luego de que viera que esta persona también figuraba allí. En este sentido, esta fue la puerta por la cual Franco Bindi se acerca a la embajada Venezolana, dándose en esa oportunidad una situación especial, ya que estábamos bajo la presidencia de Mauricio Macri, quien desconocía a Maduro como presidente de Venezuela y reconocía como presidente electo de Venezuela a Guaidó, por lo que, la embajada Venezolana ubicada en la calle Luis María Ocampo funcionaba con ciertas restricciones. En ese momento conocemos en la propia embajada de Venezuela a quien era el embajador Sr. Juan José Valero Núñez, a esa reunión nos llevó el Sr. Eduardo Valdés y Oscar Laborde. De este último no tengo plena seguridad de si estaba en ese momento o si llego después”, explicó Robles en sede judicial.
Y concluyó: “Con el avance de la causa conocida mediáticamente como Operativo Puf, se dieron un montón de situaciones que nos pusieron en ‘peligro’ de detención por el entonces juez federal Bonadio, tal es así que se nos hacen saber a través de Fernando Muriel (por las fuentes judiciales de Muriel) que estaban listas para ser firmadas las detenciones de Florencia Kirchner, Cristina Fernández de Kirchner, Eduardo Valdés, Franco Bindi, Pedro Etchebest y la mía también. Ante este panorama, es que Eduardo Valdés le hace saber a Cristina la gravedad de la situación y esta decide enviar a su hija a hacer un tratamiento a Cuba y luego viaja ella a ‘acompañar’ a la hija. Eduardo Valdés no se preocupa por sus fueros como Diputado Nacional y nosotros decidimos irnos a Venezuela”, aseguró la letrada.
La causa conocida como Puf sigue abierta y está siendo investigada por el juez Julián Ercolini.
