La jueza denunció intimidaciones personales por una serie de mensajes y llamadas incesantes que recibió entre el 11 y 12 de mayo pasado.
El pasado martes 19 de mayo, la Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional recibió una denuncia inesperada. La histórica jueza federal María Servini denunció al juez federal de Lomas de Zamora, Federico Villena, por intimidaciones personales. La nota interna que accedió Quorum estaba dirigida al camarista Leopoldo Bruglia. Guardado bajo siete llaves se resguardó el contenido de esos supuestos mensajes personales e intimidantes que le habría enviado el juez de Lomas de Zamora a su par de Comodoro Py. Pero, ¿qué pasó?
El hecho no es habitual. No suelen denunciarse jueces entre sí. Cerca de Villena relativizaron lo sucedido y aseguraron, en diálogo con este portal, que la relación entre ambos es de amistad y que se trataría de un mal entendido. No negaron la existencia de los mensajes por WhatsApp pero sí el tono intimidatorio.
Para la jueza, según consta en la denuncia que deberá investigar la Cámara, los mensajes de Villena eran amenazantes. Los mismos se produjeron entre el 11 y 12 de mayo sumados a “incesantes llamadas” de parte del juez Federico Villena.

Pero no sólo eso. Según la jueza federal, al día siguiente, el 13 de mayo “aproximadamente a las 7 AM, han tocado incesante e insistente el portero eléctrico de mi casa” -aseguró la magistrada- “sumando un nuevo agravio a mi tranquilidad”. La jueza asoció los llamados de Villena con ese extraño hecho ocurrido al día siguiente. Los argumentos para vincular los hechos no están claros.
La jueza adjunto en la denuncia los mensajes enviados por WhatsApp por su colega Villena certificados ante escribano público y se solicitó que se investigue qué causas son investigados en Lomas de Zamora. La sospecha, según información que accedió este portal, es que en Lomas de Zamora querían controlar una causa que también es investigada por Servini vinculada con el dólar blue y los negocios de la timba financiera durante el gobierno de Alberto Fernández.
Para el entorno del juez lomense, la situación se clarificará con el correr de los días y no pasará a mayores. En cambio, en Comodoro Py, la bronca continúa. La Cámara tendrá la última palabra.
