El presidente de la Cámara de Casación, Diego Barroetaveña, encabezó el homenaje en las escalinatas de los tribunales federales, acompañado por los jueces Angela Ledesma, Carlos Mahiques y Gustavo Hornos. También estuvieron presentes delegaciones de las escuelas que funcionan en el vecino Barrio 31, el titular de la Unión de Empleados de la Justicia Nacional, Julio Piumato.
Subía lentamente la bandera nacional en el frente del edificio de Comodoro Py mientras sonaba “Aurora”. Quien la izaba era el calderista Américo Castellón, uno de los responsables de que la calefacción de los tribunales, pero también un veterano de Malvinas que prestó servicios durante la guerra de 1982 en el rompehielos “Almirante Irízar”, el buque que socorrió a centenares de heridos, enfermos y náufragos que eran trasladados desde las islas hacia el continente y que, finalizado el conflicto, llevó a más de 1700 soldados de Puerto Argentino a Tierra del Fuego.
Américo fue cálidamente y respetuosamente saludado por los camaristas de Casación que secundaban al juez Barroetaveña a los pies e las escalinatas centrales, junto a la banda de Granaderos a Caballo que ejecutó el himno nacional. Frente a ellos estaban formados los alumnos de las escuelas públicas que funcionan en el Polo Educativo Mugica, a cuyos abanderados el presidente de la Cámara de Casación felicitó especialmente.



El juez Diego Barroetaveña agradeció la asistencia de quienes se convocaron Casación “en esta mañana tan fría” para recordar a los revolucionarios de 1810 y agregó: “La intención que tuvimos con este sencillo acto no sólo es conmemorar la Semana de Mayo con todo lo que históricamente conlleva sino, a su vez, recrear el espíritu de aquel pueblo criollo a través del encuentro comunitario, herramienta esencial para construir una sociedad más justa, fraterna e inclusiva”.
Previamente el secretario general de la Cámara de Casación, Juan Montesano Rebón, había leído una carta de adhesión al homenaje del presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Horacio Rosatti, quien resaltó que “en esta jornada del 25, día de la Revolución de Mayo, rememoramos el momento en el que los primeros grandes próceres de nuestro pais dieron el puntapié inicial para avanzar con la organización de una Nación Argentina”.
Tras reseñar hitos históricos como la Asamblea del Año XIII, la libertad de vientres, las lamentables guerras civiles que enconaron a los argentinos, Rosatti se detuvo en la Constitución y su papel como hoja de ruta y guía: “Estimados alumnos y asistentes, los quiero invitar a reflexionar sobre esta visión de país, iniciada por los revolucionarios de Mayo y consolidada por los hombres de la Constitución Nacional; es siguiendo la Constitución donde encontraremos las respuestas a los interrogantes que nos aquejaron como país naciente y nos aquejan como país maduro”.
Las formaciones de la escuela de cadetes de la Policía Federal Argentina y la de la Fuerza Aérea fueron las encargadas de ejecutar varias y entrañables marchas militares, como la de San Lorenzo, la de las Islas Malvinas y la del Ejército Argentino.
