Juezas, fiscales, defensoras y abogadas participaron de un espacio atravesado por la escucha, la vulnerabilidad y el desafío de construir una Justicia menos solitaria y más humana.
La cuarta edición de “Mujeres influyentes de la Justicia” organizada por Quorum reunió nuevamente en el hotel Recoleta Grand a magistradas, fiscales, defensoras, académicas y abogadas en un espacio de conversación horizontal donde se cruzaron experiencias personales, debates sobre liderazgo, desafíos profesionales y reflexiones sobre el presente del Poder Judicial.
Florencia Abramzon, fundadora y Directora Ejecutiva de Quorum, explicó: “Este enjambre -como nos gusta llamarlo- nació de una necesidad muy clara: dejar de transitar nuestros desafíos en soledad y empezar a construir redes más colaborativas entre mujeres”.
“Muchas veces estábamos separadas, compitiendo entre nosotras, sin darnos espacio para reconocernos. Por eso creamos un ámbito donde compartir experiencias, mostrarnos más allá del rol profesional y construir comunidad desde un lugar más humano. Un espacio para conversar, reírnos, acompañarnos y crecer juntas”, añadió.

A lo largo del encuentro, las participantes compartieron experiencias vinculadas a la construcción de carrera dentro de un sistema históricamente masculinizado, las dificultades para acceder y sostener espacios de decisión, y la necesidad de generar redes reales de acompañamiento entre mujeres.
Carina Estefanía, abogada y jueza penal

“En el encuentro de mujeres de Quorum, todas unidas por un objetivo común que es nuestro compromiso con la defensa de los derechos humanos y con la justicia -desde distintos roles- fluían naturalmente nuestras historias, las dificultades que tuvimos que superar para poder acceder a nuestros cargos y el esfuerzo adicional que implica formar parte de un poder jerárquico e históricamente masculino”, destacó Carina Estefanía.
Y amplió: “Coincidimos también en la existencia de defectos estructurales en la conformación del Poder Judicial y en la necesidad de generar cambios reales que fortalezcan la ética, la independencia y la legitimidad de las decisiones judiciales”.
Uno de los ejes centrales de la conversación fue el rol de las mujeres dentro del ámbito judicial y cómo persisten dinámicas de desigualdad, subestimación y violencia naturalizadas en distintos espacios profesionales. Varias participantes relataron experiencias de discriminación, techos de cristal y obstáculos atravesados a lo largo de sus trayectorias.
Milagros Grassi, abogada litigante especializada en causas penales de mediana y alta complejidad. Docente de la UBA. Ex integrante de la Justicia Penal Federal

“Me parece fantástico que se creen estos espacios de encuentro, diálogo y construcción entre mujeres que forman parte del ámbito de la justicia -ya sea como funcionarias o litigantes-. Era algo que hacía falta: un lugar donde podamos encontrarnos, debatir, compartir experiencias y, sobre todo, conocernos desde otro lado”, afirmó Milagros Grassi.
“Revista Quorum logró generar algo muy valioso: una comunidad de mujeres unidas por la misma pasión, comprometidas con transformar y humanizar los espacios que habitamos todos los días”, resaltó.
También se debatió sobre los costos personales de la carrera judicial, la maternidad, las exigencias de liderazgo y la tensión permanente entre la vida profesional y personal. En ese sentido, apareció con fuerza la idea de la “carga mental” que aún hoy recae mayoritariamente sobre las mujeres.
Mariana Kohan, funcionaria de la Defensoría General de la Nación y vocal de la Comisión Directiva de la Asociación de Abogados Judíos de Argentina

Para Mariana Kohan “fue un encuentro enriquecedor e inspirador. Compartimos experiencias entre mujeres que, desde distintos ámbitos de la Justicia y de la profesión, venimos construyendo nuestros caminos y trabajando para aportar, cada una desde su lugar, a una justicia más diversa, inclusiva y humana”.
Y añadió: “Las mujeres conocemos el esfuerzo y los desafíos específicos que significa para nosotras cada paso en nuestra vida profesional, y la importancia de apoyarnos”.
Otro de los temas que atravesó el encuentro fue el debate sobre las reformas judiciales, particularmente el juicio por jurados, el sistema acusatorio y los desafíos de implementación en distintas provincias. Desde experiencias concretas, se analizaron dificultades estructurales, tensiones culturales y la necesidad de revisar críticamente el impacto real de ciertos cambios procesales.
Carina Jaime, auxiliar Fiscal de la Fiscalía Federal Nº 12 y vicepresidenta de Funcionarios de AFFUN

“La sinergia que se generó en esta mesa de mujeres me impactó y me atravesó desde todos los ángulos: como profesional, como operadora del sistema, como mujer, como madre y como docente”, sostuvo Carina Jaime.
“Celebro estos encuentros. Agradezco que me hayan invitado. Fue una genialidad realmente”, agregó.
La inteligencia artificial y las nuevas tecnologías aplicadas a la justicia también ocuparon parte de la conversación. Las asistentes reflexionaron sobre los riesgos de incorporar herramientas automatizadas sin controles suficientes, especialmente en materia de violencia de género y toma de decisiones judiciales.
Ivana Bloch, jueza de Cámara del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº 4 y profesora adjunta regular de la UBA

“Al terminar la reunión quedé con una sensación muy agradable. Veníamos de días de trabajo exigentes y encontrar un espacio así fue realmente reparador”, expresó Ivana Bloch.
A lo que añadió: “Quizá ahí esté la verdadera influencia: no en los lugares que ocupamos, sino en lo que podemos despertar, acompañar y construir juntas”.
En paralelo, surgieron intercambios sobre liderazgo femenino, asociaciones judiciales, independencia, meritocracia, concursos y participación política dentro del Poder Judicial. Varias coincidieron en la importancia de fortalecer espacios de representación y acompañamiento para las nuevas generaciones.
Marisa Herrera, investigadora del CONICET y consejera electa de la Facultad de Derecho de la UBA

Para Marisa Herrera “el encuentro fue un necesario espacio de conversación sorora en un ámbito en el que priman las construcciones individuales y patriarcales”.
“Saber que nos tenemos y que no estamos solas es fundamental, y este encuentro tiene un objetivo tan loable como urgente: construir con otras y en red, con la potencia de lo colectivo”, resaltó.
La conversación también tuvo momentos más íntimos y distendidos, donde aparecieron temas vinculados a vínculos personales, divorcio, reconstrucción emocional, inseguridades, mandatos culturales e imagen profesional, reforzando el espíritu original del ciclo: conectar desde la persona antes que desde el cargo.
Karina Perilli, jueza de Cámara Federal en lo Penal Económico y vicepresidenta de AJUFE

“Participar de este encuentro fue una experiencia enriquecedora. Intercambiar experiencias y vivencias entre mujeres que desarrollamos nuestra carrera profesional en la administración de justicia fortalece los vínculos entre colegas y nos da una mirada más humana e integradora”, aseguró Karina Perilli.
Y amplió: “Me llevo valiosas reflexiones y la convicción de que el crecimiento profesional también se construye desde la escucha, los espacios de diálogo y la construcción colectiva”.
Además, hubo consenso en torno a la necesidad de incorporar habilidades blandas al ejercicio profesional: liderazgo consciente, gestión emocional, comunicación, escucha y construcción de comunidad aparecieron como herramientas cada vez más necesarias dentro del ecosistema jurídico.
Lejos de la solemnidad tradicional del ámbito judicial, la cuarta edición volvió a consolidar un formato basado en la escucha, la autenticidad y la construcción colectiva, reafirmando el espíritu del ciclo: generar una red federal y plural de mujeres que transformen la justicia desde el encuentro y la experiencia compartida.




