Sergio Velázquez declaró ante el Tribunal integrado por los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli. Explicó como era la relación que existía entre Néstor y sus secretarios privados y contó detalle de los viajes al sur.
Sergio “Potro” Velázquez declaró el pasado martes durante casi tres horas en la causa Cuadernos. Por primera vez, un protagonista, de primera mano, contó sobre los bolsos con dólares que llegaban directamente a las manos de Néstor y Cristina Kirchner. Anteriormente, la ex pareja del chofer de Roberto Baratta, Oscar Centeno, había referido que los había visto pero que el contenido de los bolsos se lo había comentado el hombre de los cuadernos, al pasar. Es lo mismo que sucedió, en declaraciones periodísticas, con Miriam Quiroga que habló de los bolsos pero según el relato del verdadero protagonista, Daniel Muñoz, el fallecido ex secretario personal de Néstor Kirchner. Más aún, Leonardo Fariña, conocido como el valijero, también se refirió al peso de los bolsos pero por dichos de terceros, en este caso, de Lázaro Báez, el empresario patagónico cercano a los Kirchner.
Por eso, para la fiscalía encabezada por Fabiana León, el testimonio del copiloto histórico de los Kirchner, era clave. Velázquez estuvo a la altura de lo esperado. Tras un exhaustivo relato de su trayectoria como piloto con más de 20 mil horas de vuelo, 6.000 de ellas como piloto presidencial, “El Potro” recordó cómo se modificaron los reglamentos internos para que un piloto de civil pueda formar parte de la flota presidencial con la llegada de Kirchner al máximo cargo en mayo del 2003. También explicó la relación que existía entre Néstor y sus secretarios privados como Daniel Muñoz y el asesinado Fabián Gutiérrez.
En ese contexto, contó cómo, desde el año 2003, Néstor Kirchner, permitía que se realizasen viajes exclusivos de los secretarios personales hacia el sur como El Calafate y Río Gallegos únicamente con bolsos: “Daniel Muñoz viajaba solo con valijas con una particularidad: tenían candado. Lo esperábamos dos, tres horas y regresábamos”.

El detalle confirma la declaración efectuada, antes de su asesinato, por Fabián Gutiérrez ante el fiscal Carlos Stornelli.
La declaración testimonial se realizó ante el Tribunal integrado por los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli, con la intervención de la fiscal general Fabiana León.
En otro de los tramos de la declaración testimonial, Velázquez agregó: “El doctor y la doctora solían ir a mi pueblo en campaña cuando yo había comenzado a volar. Volando a Tierra del Fuego, me llegó la convocatoria de un ministro de la provincia, una propuesta para ir a volar a Santa Cruz. Me pareció un halago que un mandatario provincial llame. Me despedí de él cuando llegó a presidente de la Nación y después de haber volado casi 4.500 horas en la provincia” en su extenso preámbulo argumentativo antes de referirse a los famosos bolsos de la corrupción.
En su repaso de su trayectoria, “El Potro” recordó que en mayo de 2003 fue llamado a la Casa Rosada, donde le informaron que debía hacer una capacitación para empezar a pilotear la flota presidencial. “Algo que no podía porque yo era piloto civil, pero Kirchner me dijo que haga una capacitación y que él lo iba a acomodar”. Efectivamente, por decreto se habilitó que Velázquez se convierta en el piloto del Tango 01, 03, 04 y Tango 10. Fue allí que la fiscalía le hizo las preguntas de rigor sobre la tripulación y los secretarios privados: “Viajaba sólo Daniel Muñoz, sin el presidente Kirchner”. Además sumó que: “Llevaba valijas, dos o tres, con la particularidad que llevaban candado”. Llamativamente, los viajes eran de ida y vuelta en el día. El dato es clave.
¿Quién debía controlar?
En el año 2004, Néstor Kirchner crea por decreto la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) que, desde su génesis, estaba muy politizada de la mano de Marcelo Sain y con Aníbal Fernández como jefe político. Allí puso el foco la fiscalía y le preguntó por los controles al testigo: “Puede haber ocurrido que algunos equipajes no se hayan escaneado. El doctor (Kirchner) viajaba con su esposa y algunas veces el helicóptero aterrizaba frente al Tango 01 y a veces aparecía un auto de protocolo con equipaje, valijas, portatrajes también y las dejaban en la antesala del doctor”.
