El ministro de Justicia porteño, Gabino Tapia, defendió el traspaso de las competencias laborales y cuestionó las demoras actuales: “Un mozo hoy tiene que esperar entre cinco y siete años para hacerse de su indemnización”. También habló del fin de los piquetes, la ofensiva contra el negocio de los celulares robados, los deudores alimentarios y respondió las críticas de Horacio Rodríguez Larreta.
Reducir a un año o un año y medio los juicios laborales. Ese es uno de los objetivos que se trazó el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires después de avanzar con el traspaso de las competencias de la Justicia Nacional del Trabajo a la órbita porteña. El ministro de Justicia de la Ciudad, Gabino Tapia, defendió el nuevo esquema y apuntó contra las demoras que actualmente atraviesan trabajadores y empresas para obtener una sentencia.
“Un mozo de un local gastronómico hoy tiene que esperar entre cinco y siete años para hacerse de su indemnización (…) Nosotros entendemos que en un año, un año y medio vos ya tenés que tener terminado el juicio”, sostuvo Tapia durante una entrevista en el programa A confesión de parte, conducido por Romina Manguel por Splendid 990.
El funcionario celebró la aprobación legislativa del traspaso de las competencias laborales y aseguró que la Ciudad buscará acortar los procesos mediante tribunales de gestión asociada y la implementación de la oralidad.
Tapia planteó que las demoras actuales perjudican a las dos partes de un conflicto. “Para la empresa no hay previsibilidad (…) y para el laburante es negocio del abogado, no es negocio del laburante. Ahí es donde estamos apuntando”, afirmó.
El traspaso de la Justicia del Trabajo forma parte de una agenda más amplia que el ministro resumió bajo una misma premisa: “El objetivo que tenemos desde la gestión de Jorge es ordenar la Ciudad y respetar la ley”.
Durante la entrevista, Tapia repasó algunos de los principales ejes de la administración de Jorge Macri, desde el fin de los piquetes y la erradicación de manteros hasta la persecución del negocio de los celulares robados, las sanciones contra los “trapitos”, las restricciones para deudores alimentarios y la recuperación de propiedades usurpadas.
Piquetes, manteros y la disputa por el rédito político
Al repasar la situación de la calle, Tapia destacó la liberación del tránsito en los principales accesos de la Capital Federal: “Antes era imposible determinar cuánto ibas a tardar en llegar desde que entrabas a la 9 de Julio hasta que la pasabas por los piquetes. Hoy no hay más piquetes y sin afectar el derecho constitucional a manifestarse”.
Ante la consulta sobre si el mérito político de estas medidas pertenece a la ministra de Seguridad nacional, Patricia Bullrich, el funcionario evitó el choque electoral: “No me corresponde hablar de quién se lleva el rédito político de algo que beneficie a la gente (…) Hay decisión política. Esto era en beneficio del porteño y de aquel que entra a la ciudad y sale todos los días”.
En cuanto al comercio informal en zonas como Once y Flores, aseguró que la erradicación de los manteros obedeció a un combate contra organizaciones complejas: “Atrás de los manteros generalmente hay una organización atrás (…) estaban superorganizados, tenían zonas, los distribuían”.
Según precisó, la decisión política logró sostenerse en el tiempo: “Los manteros se sacaron y en un año y medio no volvieron”.
Emergencia por robo de celulares y arresto a “trapitos”
Uno de los anuncios de mayor impacto durante la entrevista fue el plan contra la reventa de telefonía robada. Tapia sintetizó el objetivo del decreto impulsado por el Ejecutivo: “Vamos a salir a cortar la industria de la venta del celular robado. Ese es el título”.
El ministro detalló que la norma establece una emergencia de 90 días, la creación de un registro obligatorio y la exigencia de trazabilidad para los locales de venta y reparación.
Sobre los primeros resultados en zonas de alto calor contravencional como Once, Retiro, Chacarita y Balvanera, informó: “Al día de hoy, vamos una semana y media de este decreto, 71 clausuras de locales (…) van más de 300 celulares incautados”.
En relación con los cuidacoches o “trapitos”, remarcó la reforma aprobada que contempla penas de prisión efectiva: “Duplicamos y es de 10 a 30 [días de arresto] para el perejil, llamémosle, es de 30 a 60 para los responsables de la organización”, previendo además multas severas y clausuras para instituciones o establecimientos donde operen.
Deudores alimentarios fuera de la cancha y los recitales
El funcionario también fundamentó el endurecimiento del régimen para padres morosos en el cumplimiento de las cuotas alimentarias.
A partir del cruce de datos del registro porteño con el sistema nacional Tribuna Segura, se bloquea el acceso de los infractores a estadios de fútbol y espectáculos masivos.
“¿Podías ir a pagar esa entrada de 300 lucas, pero no pagarle a tus hijos la cuota alimentaria? Eso si querés es la sanción nueva más emblemática que hay”, sostuvo.
Tapia precisó que la base de datos ya cuenta con 2.600 deudores inscriptos y que existen 14 provincias conveniadas para aplicar el impedimento a nivel federal: “Algo tan básico como una obligación alimentaria para tus hijos (…) si estás anotado en ese registro no solo va a ser en la Ciudad, sino también te puede saltar en Córdoba”.
Más de 950 propiedades restituidas
Respecto del problema de las usurpaciones, Tapia destacó la restitución de más de 950 inmuebles en lo que va de la gestión.
“Primero ordenemos y cumplamos la ley. La propiedad privada se tiene que respetar”, afirmó, argumentando que en el 80% o 90% de los casos las fuerzas de seguridad actuaron para ejecutar órdenes judiciales previas.
La respuesta a Larreta: “¿Por qué no sacabas los manteros antes?”
El ministro también respondió los cuestionamientos planteados por el ex jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta sobre la marcha de la administración de Jorge Macri y buscó marcar diferencias entre ambas gestiones.
“Salir a decir eso habiendo estado a cargo de una gestión, por lo menos da raro… ¿Por qué no sacabas los manteros antes? ¿Por qué no sacabas los piquetes antes?”, cuestionó.
Y cerró: “Nosotros no nos detenemos en esa crítica, sea fuego amigo o enemigo. Nos tratamos de enfocar en darle una mejor calidad de vida al vecino”.
