La Sala II de la Cámara Nacional de Casación Penal confirmó a las dos juezas de la Cámara Federal de Rosario que deben revisar el procesamiento por cohecho del juez Gastón Salmain, quien las había recusado por “enemistad manifiesta”.
Los jueces Alejandro Slokar y Guillermo Yacobucci rechazaron la recusación de las camaristas federales de Rosario Élida Isabel Vidal y Silvina María Andalaf Casiello, planteada por el juez Salmain por “presunta enemistad manifiesta”. El magistrado rosarino, quien se encuentra actualmente en la mira del Consejo de la Magistratura y podría terminar destituído, fue procesado por incumplimiento de los deberes de funcionario público, cohecho pasivo agravado y prevaricato.
Las camaristas federales a quienes trató de apartar son las encargadas de revisar ese procesamiento en el marco de un expediente donde se lo investiga por actuar en connivencia con un escribano para recibir de un financista un soborno de 200 mil dólares a cambio de permitirle acceder a dólares a precio oficial durante la vigencia del cepo cambiario.
Los jueces Alejandro Slokar y Guillermo Yacobucci señalaron que “el recurrente (Salmain) limita la expresión de sus agravios a meros juicios discrepantes con el decisorio cuya impugnación postula, todo lo cual no alcanza para desvirtuar el razonamiento que sobre el particular realizó el a quo (tribunal) y cuyos fundamentos no logra rebatir”.
“En estas condiciones, no se ha argumentado adecuadamente la existencia de una cuestión federal que habilite la intervención de esta cámara como tribunal intermedio”, afirmaron.
La camarista Angela Ledesma dejó expresado que disentía “con la solución arribada” porque se inclinaba por abrir el análisis, “sin perjuicio de la solución que, en el caso, pudiera corresponder”.
El fallo de la Sala II de Casación, al confirmar a las juezas objetadas, permite que la Cámara Federal de Rosario analice el fallo que dictó a fines de diciembre el juez federal de esa ciudad, Carlos Vera Barros, cuando procesó a Salmain, al financista Fernando Elías Whpei y al escribano Santiago Busaniche, en el marco de la investigación que impulsan un equipo de fiscales de Rosario, la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC) y la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA).
No fue una buena semana en Comodoro Py para Salmain. La jueza María Servini, en coincidencia con el fiscal Carlos Rívolo, frustró su intento de mejorar su situación en el expediente donde fue procesado, radicando una denuncia en Buenos Aires por falso testimonio contra el financista Fernando Whpei, cuya declaración como “arrepentido”, descubrió la maniobra de corrupción que podría costarle el cargo.
Para ello se escudó en que Whpei declaró como imputado colaborador en la sede porteña de la PROCELAC. Sin embargo, Rívolo y Servini sostuvieron que todo está relacionado con la causa que tramita en Rosario y que la presentación del financista en la Capital Federal no justifica un cambio de jurisdicción.
