La Corte Suprema rechazó el planteo de la defensa por inadmisible y dejó firme la condena dictada por el crimen de Araceli Ramos y la privación ilegal de la libertad de Aída Amoroso, una mujer de 81 años que desapareció en la localidad de Caseros en 2013.
Walter Vinader, ex suboficial de la Prefectura Naval condenado a prisión perpetua, perdió su última carta. La Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó la condena por el homicidio de Araceli Ramos, de 19 años, y la desaparición de Aída Amoroso, de 81.
Vinader se presentó entre agosto y octubre de 2013 ante Aída Amoroso, haciéndose pasar por un amigo de su hijo, a quien dijo haber conocido en prisión. Con esa excusa logró instalarse en la vivienda de la calle Puán 3754 de la localidad bonaerense de Caseros y a partir de entonces, no volvió a ser vista nunca más y se presume que fue asesinada.

Una vez usurpada la vivienda, el ex prefecto convocó el 30 de septiembre de 2013 a Araceli Ramos con una falsa promesa de entrevista laboral. Allí la retuvo, la obligó a grabar un video en el que señalaba a la ex esposa de Vinader y a tres policías como responsables en caso de que algo le ocurriera, y luego la golpeó y la estranguló. El cadáver de la joven, atado con alambres, fue hallado doce días después en un descampado del partido de La Matanza.
En 2016, el Tribunal Oral Criminal Nº 4 de San Martín lo condenó como autor de los delitos de “privación ilegal de la libertad coactiva en concurso ideal con homicidio criminis causa” en el caso de Araceli, y de “privación ilegal de la libertad agravada por ser la víctima mayor de 70 años”, en el de Amoroso.

La fiscalía y la querella sostuvieron que el crimen de Araceli fue un acto de venganza contra su ex mujer y los policías que lo habían detenido en una causa por extorsión en la localidad bonaerense de Suipacha. Entre las pruebas se reunieron alrededor de 25 llamados telefónicos previos a la cita y una foto de la víctima en la computadora del acusado. En el caso de Amoroso, habría actuado por «codicia» y «crueldad».
La defensa del ex prefecto impugnó la sentencia por considerarla arbitraria y denunció una supuesta confabulación en contra de su cliente. Sin embargo, el recurso fue rechazado sucesivamente por la Sala V del Tribunal de Casación bonaerense y por la Suprema Corte de la provincia, que avaló la solidez de la condena. Vinader acudió en queja ante la Corte Suprema de la Nación, que con las firmas de los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, rechazó el planteo «por inadmisible» y cerró definitivamente el caso.
