Los jueces Mariano Llorens y Pablo Bertuzzi confirmaron que el ministro de economía no cometió delito al no declarar sus empresas en Islas Caimán ni al intervenir en la emisión de bonos del Tesoro que luego compró un fondo vinculado con él.
La Sala I de la Cámara Federal confirmó el sobreseimiento de Luis “Toto” Caputo, actual ministro de Economía y ex secretario y ministro de Finanzas de Mauricio Macri, en la causa en la que se investigaba su relación con un entramado de empresas offshore y una posible utilización de información privilegiada durante su gestión al frente de las cuentas públicas.
La denuncia tenía dos argumentos: el primero era que al presentar sus declaraciones juradas como funcionario, no informó que era dueño de Princess International Group, una sociedad en Islas Caimán que controlaba un conglomerado financiero llamado “Noctua”, del que también formaba parte una empresa argentina, LC Advisors. Caputo negó esa propiedad ante los periodistas del equipo argentino de “Paradise papers”, una filtración de más de 10 millones de documentos financieros sobre paraísos fiscales.
El segundo se basaba sobre la sospecha de que mientras ocupaba cargos públicos, facturó servicios de asesoramiento a través de LC Advisors a otra empresa de ese mismo conglomerado, Noctua Asset Management. Para la fiscalía, eso mostraba que Caputo tenía un interés personal en la emisión de bonos del Tesoro en dólares a 100 años que el Estado hizo en 2016, a un interés del 7,9% y que ese mismo fondo terminó comprando.
Un grupo de diputados del Frente para la Victoria denunció a Caputo por omisión maliciosa, negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones públicas, tráfico de influencias, uso de información privilegiada, incumplimiento de los deberes de funcionario público y lavado de activos.

El juez Julián Ercolini en 2025 ya había resuelto que no había delito. Por eso sobreseyó a Caputo sin siquiera llamarlo a indagatoria, pero el fiscal Carlos Rívolo apeló esa decisión, y fue ese recurso el que la Cámara acaba de rechazar.
Por qué la Cámara le dio la razón al juez
Sobre la falta de declaración de sus empresas, Llorens y Bertuzzi concluyeron que no hubo intención de ocultar nada: Caputo sí había declarado su participación en LC Advisors ante la AFIP y en sus impuestos personales, aunque no en el formulario específico de ingreso a la función pública. Y sobre Princess, la Cámara tuvo por probado, con un contrato de 2009 y su ratificación posterior ante escribano, que la empresa en realidad era de su hermano, Francisco Caputo, y que Luis solo figuraba como representante fiduciario, sin ser el dueño real.
Sobre el interés en los bonos, el tribunal destacó que cuando el fondo Noctua compró esos bonos, en octubre de 2016, Caputo ya no tenía ningún vínculo societario con Princess ni con el conglomerado. Además, las facturas entre LC Advisors y Noctua venían desde 2013, es decir, antes de que él fuera funcionario, lo que para los jueces descartaba que esos pagos estuvieran atados a la operación de los bonos.
También citaron el testimonio de un directivo de HSBC, uno de los bancos que colocó esos bonos, quien explicó que todos los inversores compraron al mismo precio y sin ningún trato especial para nadie. Sobre esa base, la Cámara concluyó que la fiscalía nunca pudo explicar en concreto qué beneficio había obtenido Caputo ni qué información reservada habría usado.
