“Un acto de justicia histórica”: el dictamen de la DAIA por el cuadro robado por los nazis hallado en Mar del Plata

El informe al que accedió Quorum fue presentado ante la Justicia Federal de Mar del Plata en el marco de la causa iniciada por el cuadro “Retrato de una dama”, hallado en una casa vinculada a la familia de un ex jerarca nazi. La DAIA reconstruyó el saqueo sufrido por el galerista judío Jacques Goudstikker y sostuvo que la restitución de bienes apropiados durante el Holocausto constituye “un acto de justicia histórica y reparación moral”.

El cuadro aparecía colgado en la pared del living de una casa de Mar del Plata ofrecida a la venta en internet. La imagen, publicada en el sitio web de un estudio inmobiliario, llamó la atención de periodistas neerlandeses que investigaban desde hacía años el destino de obras desaparecidas durante la ocupación nazi de los Países Bajos. La pintura, conocida como “Retrato de una dama”, formaba parte de la colección del galerista judío Jacques Goudstikker, despojado de cientos de obras durante la ocupación nazi de los Países Bajos.

A partir de ese dato, la Justicia Federal avanzó sobre el recorrido del cuadro en Argentina y ahora la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) presentó un dictamen técnico-histórico ante la Unidad Fiscal Mar del Plata para contextualizar el caso y detallar los estándares internacionales de restitución de bienes culturales apropiados durante el Holocausto.

La presentación fue realizada por el presidente de la entidad, Mauro Berenstein, junto al abogado Gabriel Leonardo Camiser, en el marco del expediente 161463/2025. El Ministerio Público Fiscal había solicitado a la DAIA un documento que incluyera “el marco internacional sobre restitución de bienes culturales expoliados por el nazismo”, prácticas de debida diligencia y “criterios orientadores -no vinculantes- sobre buenas prácticas estatales y judiciales en procesos de restitución”.

En el informe, al que tuvo acceso Quorum, la entidad sostuvo que “el régimen internacional en materia de restitución de bienes culturales expoliados durante el nazismo se estructura sobre principios desarrollados con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial, orientados a reparar el despojo sistemático sufrido por víctimas del Holocausto y sus herederos”.

La obra “Retrato de una dama”, también conocida como “Contessa Colleoni”, fue hallada en una casa de la ciudad de Mar del Plata, propiedad de una familia vinculada al nazismo.

La DAIA repasó antecedentes internacionales como el Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Núremberg, los Tratados de Paz de 1947, los Principios de Washington de 1998 y la Declaración de Terezín de 2009. Sobre este último punto, destacó que esos instrumentos impulsaron mecanismos para “resolver los casos de forma justa, basados en la investigación de la procedencia” y promovieron “la transparencia y la restitución como reparación histórica”.

El dictamen además remarcó que actualmente existe “un enfoque basado en derechos humanos, en el cual la restitución no sólo constituye una cuestión patrimonial sino también un acto de justicia histórica y reparación moral”.

En otro tramo, el documento señaló que “la investigación se ha consolidado como estándar internacional”, apoyada “en bases de datos especializadas, archivos históricos y mecanismos de cooperación interinstitucional”.

También definió las prácticas de trazabilidad y procedencia como “un proceso integral y continuo de investigación y verificación” destinado a “mitigar riesgos (financieros, reputacionales, derechos humanos) y construir confianza mediante la transparencia”.

Despojo sistemático

Lógicamente, el informe dedica un apartado central al caso de Jacques Goudstikker, comerciante de arte neerlandés y judío cuya colección fue confiscada durante la ocupación nazi. Según la DAIA, el galerista poseía “obras del siglo de oro neerlandés junto a paneles de pintores holandeses, flamencos, alemanes e italianos de los siglos XIV, XV y XVI”.

La entidad sostuvo que durante la guerra se produjo “el despojo sistemático de la colección de arte perteneciente a la familia Goudstikker” y explicó que las piezas “fueron vendidas forzosamente, en algunos casos, y en otros directamente apropiada por jerarcas nazis como Hermann Göring, como parte del saqueo cultural perpetrado por el régimen”.

El cuadro robado por el nazismo se encuentra en el Palacio de Tribunales de la ciudad de Buenos Aires, bajo custodia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Muchas de esas obras terminaron dispersas en “colecciones privadas, museos, galerías o mercados de arte tanto europeos como estadounidenses”.

Tras la Segunda Guerra Mundial, parte de las piezas fueron recuperadas por las fuerzas aliadas y restituidas al gobierno neerlandés, que en 2006 devolvió 202 pinturas a los herederos de Goudstikker. Sin embargo, otras obras ya no estaban bajo control estatal.

Entre ellas aparece “Retrato de una dama”, también conocida como “Contessa Colleoni”, la obra hallada en Mar del Plata después de que periodistas del diario neerlandés Algemeen Dagblad la identificaran en imágenes de una propiedad ofrecida a la venta.

Cómo apareció

La vivienda pertenecía a Patricia Kadgien, hija de Friedrich Kadgien, un alto funcionario nazi vinculado al Ministerio de Finanzas del Reich. Cuando la Justicia allanó el inmueble de la calle Padre Cardiel, el cuadro ya no estaba: en la pared donde había sido fotografiado sólo quedaba un tapiz.

Finalmente, luego de otros procedimientos y de la presión pública generada por el caso, la familia entregó la pintura el 3 de septiembre de 2025 para quedar bajo custodia de la Corte Suprema de Justicia.

En un primer momento la obra fue atribuida a Giuseppe Ghislandi, aunque posteriormente una pericia de expertos de la Academia Nacional de Bellas Artes concluyó que correspondía al pintor italiano Giacomo Ceruti. Los especialistas también determinaron que la pieza integró la colección de Goudstikker y calcularon un valor cercano a los 250 mil euros.

En ese contexto, la DAIA recordó en su dictamen que “en 2025, una pintura atribuida a Giuseppe Ghislandi (Retrato de una dama, condesa Colleoni) fue recuperada en Argentina de manos de los descendientes del financista nazi Friedrich Kadgien”.

Por último, el informe destacó que Argentina “es el primer país latinoamericano que endosa las Mejores Prácticas para los principios de Washington sobre arte confiscado por los nazis” y aseguró que esa decisión “reafirma una vez más el compromiso de la República Argentina con la memoria del Holocausto y la lucha contra el antisemitismo”

Noticias relacionadas

Suscribite a nuestro newsletter

Para estar actualizado de las últimas noticias, informes especiales y recibir las ediciones digitales antes que nadie!

Últimas noticias