Enfrentó una serie de desafíos significativos desde que asumió como Fiscal General de la Ciudad de Buenos Aires. En una conversación profunda, Juan Bautista Mahiques habló sobre el impacto de la pandemia en el sistema judicial, el papel de la tecnología en la lucha contra el crimen y el fuerte combate a la explotación infantil. Como primer latinoamericano en presidir la Asociación Internacional de Fiscales (IAP), resaltó que el objetivo de la organización es que todos los países miembros tengan garantizado el acceso a la justicia.
¿Cuál fue el mayor desafío que enfrentaste desde que asumiste como Fiscal General de la Ciudad de Buenos Aires?
Sin duda el mayor desafío que tuve fue la pandemia. Asumí en octubre de 2019 y a los pocos meses arrancó la pandemia. Fue un desafío que no esperábamos, pero lo transitamos -ahora con el diario del lunes- muy exitosamente, muy satisfactoriamente. Pusimos a disposición de los fiscales toda la tecnología necesaria para que el servicio de justicia se llevara adelante de igual manera que cuando se llevaba de manera presencial. Sirvió también para mejorar todo lo que es el acceso a la justicia, para poder trabajar desde la casa o generalmente el home office, que en ese momento era necesario, y tener los mismos resultados, la misma atención que teníamos cuando se hacía de manera presencial en las oficinas. Sin dudas ese fue el mayor desafío, porque además era algo muy inesperado. Pero bueno, más allá de eso, también nos planteamos mejorar todo el acceso a la justicia, crear todo el ámbito de flagrancia para tener una respuesta más rápida, especializar las fiscalías. Nosotros asumimos competencias nuevas que antes no teníamos, capacitaciones para los fiscales y demás.
En cuanto al traspaso de las competencias nacionales a la Ciudad, ¿qué impacto tiene esto en el sistema de justicia?
La justicia nacional, que está en debate respecto a si debería traspasarse las competencias al ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, es, desde mi punto de vista, una justicia de excelencia, reconocida en todo el país. Creo que, en primer lugar, es una deuda que debe concretarse; la justicia de la Ciudad de Buenos Aires debería tener competencia plena. Considero que esto podría aportar más agilidad, mayor cercanía con el vecino y, además, más recursos y tecnología. Humildemente, pienso que la justicia de la Ciudad de Buenos Aires cuenta hoy con más recursos humanos y mayor tecnología, que, al complementarse con los recursos humanos de la justicia nacional, podría generar resultados mucho más exitosos.
La Fiscalía de la Ciudad está trabajando en todo lo que es explotación infantil. ¿Cuáles son los ejes de trabajo?
Es un tema que trae obviamente consecuencias a nivel nacional y a nivel internacional. Nosotros hemos firmado un convenio muy importante con la Embajada de Estados Unidos, con el Departamento de Estado de Estados Unidos, que nos facilita toda la información de movimientos sospechosos en materia de abuso sexual infantil y nosotros derivamos a las provincias o cuando somos competentes nosotros en la Ciudad de Buenos Aires y a raíz de eso iniciamos todas las investigaciones. Hemos dotado y fortalecido al Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ), que es quien se encarga de todo este tipo de investigaciones, de material tecnológico de primera línea, con el apoyo de distintas ONG y del gobierno de Estados Unidos, que nos han ayudado mucho a tener los resultados que hoy tenemos, que hemos tenido, y por los cuales somos reconocidos no sólo a nivel nacional, sino a nivel internacional. Recibimos solicitudes de colaboración no solo de distintas jurisdicciones del país, sino también de países vecinos. Por lo tanto, en el contexto de un delito tan aberrante y transnacional, estoy muy satisfecho con los resultados que hemos logrado.
¿Qué país es el que está más avanzado en materia de tecnología en la investigación penal?
Por mi rol como presidente de la Asociación Internacional de Fiscales (IAP), he tenido y tengo contacto con procuradores de todo el mundo y tengo la posibilidad de ver el avance tecnológico en distintos países. Creo que Suiza y Alemania, son países que están un escalón por encima, junto a Israel. A nivel regional, Chile tiene muy avanzada la tecnología para la investigación de delitos penales, y bueno, el Reino Unido y Estados Unidos también.
¿Podés compartir algunos casos de los más resonantes en cuanto a la explotación infantil?
En lo que va de mi gestión hemos tenido diez procedimientos con allanamientos simultáneos en distintos países, con cientos de detenidos y demás, a los que denominamos con distintos nombres para poder identificarlos. Los más conocidos, o los más mediáticos, fueron los operativos “Luz de Infancia”. Lo que más llama la atención son los casos en los que hay personas detenidas o imputadas, especialmente cuando se trata de quienes tienen la responsabilidad de cuidar a los niños. Hemos visto a médicos, miembros de las fuerzas de seguridad y figuras reconocidas en sus funciones que han terminado detenidos y, en algunos casos, condenados. Estos casos han tenido una gran relevancia mediática.
En lo que respecta a apuestas ilegales online, ¿qué medidas están tomando desde el gobierno?
Ante la creciente preocupación, no sólo del Jefe de Gobierno -quien fue el primero en hacerlo público que yo recuerde-, sino también de numerosos padres en colegios y grupos de chat, decidimos actuar. La inquietud sobre los chicos que apostaban de manera ilegal, perdiendo tiempo y dinero, generó una alarma significativa. Por ello, creamos una fiscalía especializada para investigar el juego ilegal y, al mismo tiempo, lanzamos el programa “MPF Más Cerca” para capacitar y ofrecer charlas en diferentes colegios, dirigidas no sólo a los alumnos, sino también a profesores y autoridades, para que estén al tanto de esta realidad. Este programa se puso en marcha hace tres meses y ya ha producido resultados muy positivos. Recientemente, logramos bloquear más de 3.000 sitios web ilegales, detuvimos a varias personas y recuperamos más de 30 millones de pesos. A pesar de que esta iniciativa comenzó hace poco, los resultados han sido altamente satisfactorios.
Sos el primer fiscal latinoamericano en presidir la Asociación Internacional de Fiscales ¿Qué significó ese logro para vos?
Recibir el reconocimiento de una asociación tan prestigiosa como la IAP, la Organización Internacional de Fiscales que tiene estatus consultivo en Naciones Unidas, al elegirme presidente, es un honor inmenso que me llena de orgullo. Ser el primer latinoamericano en asumir este cargo representa un hito significativo no sólo para mí, sino también para la región, y es una oportunidad única para demostrar el potencial que tenemos. La IAP cuenta con más de 353,000 fiscales de 173 países, lo que resalta la importancia y la influencia de esta organización en el ámbito global. Este reconocimiento no solo es un reflejo de mi trayectoria profesional, sino también de la confianza depositada en mí por colegas de todo el mundo. La votación para mi candidatura fue respaldada por naciones como Estados Unidos, Reino Unido, Francia e Italia, lo que añade una capa adicional de responsabilidad a este desafío. Asumir esta posición implica no sólo un honor, sino también una carga significativa. La responsabilidad de representar a fiscales de diversas culturas y sistemas judiciales es un reto que estoy decidido a enfrentar con compromiso y dedicación. Mi objetivo es trabajar en colaboración con mis colegas internacionales para fortalecer la justicia y la lucha contra la impunidad en todos los rincones del mundo. Estoy entusiasmado por lo que podemos lograr juntos y por las oportunidades que se presentan para mejorar nuestros sistemas de justicia.
Se destaca de vos que tenés un fuerte compromiso con los derechos humanos y la inclusión social. ¿Dónde nace esto?
Creo que mi compromiso con los derechos humanos tiene sus raíces en mi familia. Nací en un entorno donde mi padre ya era magistrado y se dedicaba a la defensa de estos derechos. Esta influencia ha sido una constante en mi vida. A lo largo de mi carrera en la función pública, he procurado siempre resaltar y defender los derechos humanos desde cada lugar que he ocupado. Para mí, esta lucha no es sólo una parte de mi trabajo, sino una vocación que ha guiado mis acciones y decisiones.
¿Cuáles son las principales áreas de colaboración que están desarrollando?
Desde la IAP, nos enfrentamos a un contexto complejo debido a la diversidad de países que la componen. Esto genera discusiones muy interesantes entre procuradores generales de naciones con sistemas legales a menudo antagónicos. Nuestro objetivo es que todos los países miembros de la IAP tengan garantizado lo básico: el acceso a la justicia. Actualmente, estamos trabajando para que en diversos países de África se realicen encuentros que visibilicen esta problemática y sensibilicen a la sociedad sobre la importancia del acceso a la justicia. En el último encuentro que tuvimos en Bakú, fiscales africanos compartieron datos alarmantes: en algunos países, sólo el 17% de niños, niñas y adolescentes logra acceder a la justicia. Este acceso se ve mayormente limitado a casos de violencia de género, y muchas veces, quienes logran denunciar sufren revictimización en las comisarías, lo que les impide buscar justicia nuevamente. Sin duda, hay mucho por hacer y es un desafío enorme. Por eso, nuestra prioridad es estar presentes y trabajar activamente en estas iniciativas.
¿Y cómo ves hoy la inteligencia artificial en el mundo y acá en la Ciudad de Buenos Aires?
No es lo que viene sino lo que ya está. Hay un montón de países que trabajan con inteligencia artificial. Muchos países están avanzando en este campo, y la Ciudad de Buenos Aires, a través del Ministerio Público, ha sido pionera con el sistema Prometea. Este sistema no sólo se ha implementado localmente, sino que también hemos tenido la oportunidad de llevarlo a distintas provincias y otros países, donde ya está generando impacto. Recientemente, estuve en Brasil, donde conocí de primera mano cómo están utilizando la inteligencia artificial para combatir la corrupción. Es evidente que esta tecnología no sólo está en auge, sino que se está consolidando como una herramienta esencial para mejorar la gestión pública y la transparencia en diversas áreas. Sin duda, es el camino a seguir.
Concretamente algún caso…
Quiero destacar un sistema de inteligencia artificial que se está utilizando en Brasil, que considero muy relevante. Se trata de un software diseñado para detectar, en tan solo 10 segundos, posibles irregularidades en las contrataciones realizadas por el Estado, específicamente en Río de Janeiro. Este sistema, que se implementó hace apenas seis meses, ha demostrado ser eficaz al derivar automáticamente los casos sospechosos a las fiscalías especializadas en corrupción. Como resultado, ya se han logrado condenas de funcionarios por corrupción, y todo esto está ocurriendo a solo dos horas de avión de nuestra ciudad. Sin duda, es un ejemplo poderoso de cómo la tecnología puede contribuir a la transparencia y la rendición de cuentas en la administración pública.
¿Hay algún plan para incorporar este tipo de tecnologías en todas las fiscalías?
Estamos en proceso de firmar un convenio entre el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires y el Ministerio Público Fiscal de Río de Janeiro, con el objetivo de recibir capacitación para implementar ese software específico. La realidad es que la tecnología avanza rápidamente, y es crucial que estemos al tanto de estos cambios. Desde el ámbito académico, es interesante reflexionar sobre cómo la inteligencia artificial impactará la educación. Aunque aún no hemos vivido plenamente esta transformación, es evidente que representa un desafío significativo, y también conlleva ciertos riesgos. Si la inteligencia artificial no se aplica de manera adecuada, puede generar problemas en diversos sectores. Por ello, es esencial que nos capacitemos y aprendamos a utilizar estas herramientas de forma efectiva, garantizando que sus resultados sean positivos y beneficiosos para la sociedad. La clave estará en encontrar un equilibrio entre aprovechar sus ventajas y mitigar sus posibles inconvenientes.
Apelo a tu experiencia en el exterior para preguntarte. Si una mujer en Afganistán se llega a revelar ante las leyes propias del país y se descubre la cara y se muestra. ¿Cómo actúan los fiscales allá? ¿Qué rol tienen?
Cada país cuenta con su propio marco legal y su cultura, lo que genera diferencias significativas entre las naciones, especialmente entre las más occidentales y aquellas con tradiciones distintas. Estas divergencias han propiciado discusiones y debates internos y públicos muy interesantes y apasionados. Recientemente, compartí con Alejandro Fantino una experiencia en la que fui testigo de una discusión intensa durante una conferencia. Un juez de un país árabe justificó una sentencia de muerte por lapidación impuesta a una mujer acusada de infidelidad, argumentando su decisión de una manera que impactó a todos los presentes. Su alegato, que incluía lanzar una segunda piedra como símbolo de su razonamiento, desató reacciones de sorpresa y rechazo entre los asistentes. Este tipo de situaciones resalta la complejidad de nuestras diferencias culturales. Si bien sus leyes y costumbres son parte de su identidad, desde nuestra perspectiva cuestionamos estas prácticas y abogamos por cambios. Es un desafío entender y dialogar sobre estas realidades tan distantes de nuestra propia concepción de la justicia y los derechos humanos.
Buenos Aires va a ser sede el año que viene de la IAP…
Sí, en abril del próximo año se llevará a cabo el encuentro del comité ejecutivo de la IAP, que reúne a fiscales de 30 países, entre ellos China, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Italia, Arabia Saudita, Dubái, Bahréin, Australia e Irlanda. Todos los fiscales generales de estas naciones estarán presentes en Buenos Aires para participar en esta reunión, que servirá como preludio a la Asamblea General programada para septiembre en Singapur. Para mí, es un honor y una gran responsabilidad ser el anfitrión de estos fiscales generales. Además, este encuentro también será un espacio propicio para discutir mi posible reelección al cargo de presidente de la IAP. Espero que sea una ocasión fructífera para el intercambio de ideas y el fortalecimiento de la cooperación entre nuestras jurisdicciones.
¿Y qué temas están en agenda ahora?
Todavía no armamos el temario, pero seguramente se van a discutir temas internos de la IAP y además la puesta en funcionamiento de la plataforma que estamos queriendo instalar en la IAP para que entre todos los fiscales del mundo especializados tengan contacto en tiempo real. Fiscales especializados en cibercrimen, una red especializada que tengan contacto en tiempo real. Trata, terrorismo, narcotráfico, ese me parece que va a ser el tema más relevante porque tenemos que ponerlo en funcionamiento.
¿Qué medidas tomó la IAP en la guerra de Ucrania-Rusia?
En el 2021 tuvimos una reunión de comité ejecutivo en Moscú y se tomó la decisión de que la primera oficina regional del IAP tenga sede en San Petersburgo. A los meses se dio el conflicto entre Rusia y Ucrania y se empezó a discutir el rol de la oficina regional en San Petersburgo y el rol del Procurador General de Rusia en la IAP. Se tomó la decisión de cerrar la fiscalía, la oficina regional en San Petersburgo y decidir la continuidad o no del Procurador General ruso. Cuando se iba a tomar la decisión, el Procurador en la IAP presentó la renuncia. Así que la fiscalía rusa no forma parte de la IAP luego del conflicto y la oficina regional se cerró. Además de ser profesor, me interesa el tema de la reforma del Código Procesal Penal.
¿Integraste la Comisión Bicameral para la Reforma?
Integré la Comisión Bicameral en 2015, cuando era secretario en el Consejo de la Magistratura. Sin embargo, mi participación fue breve, ya que poco después fui nombrado miembro del Poder Ejecutivo como representante en el Consejo de la Magistratura, lo que me llevó a dejar de formar parte de esa comisión. Por lo tanto, mi tiempo en ella fue limitado.
¿Considerás que es necesaria la reforma?
Lo que conozco sugiere que es fundamental avanzar con esta reforma, siempre y cuando se cuente con los recursos necesarios, ya que sin ellos es prácticamente imposible implementarla. El gobierno está abordando esta cuestión de manera proactiva; de hecho, recientemente ha comenzado en Mendoza y Santa Fe. Desconozco los recursos específicos que se han asignado, pero considero que es un momento crucial para llevar a cabo esta reforma y espero que venga acompañada de los recursos adecuados.
¿Cómo se complementa ser docente de derecho penal y procesal penal y ser fiscal?
Va de la mano. La mayoría de los jueces y fiscales que conozco, al menos, son docentes en alguna universidad. Se comparte toda la experiencia acumulada, y volviendo a citar a mi padre, de niño lo veía dar clases en la facultad y me encantaba. Aunque ahora no tengo mucho tiempo para enseñar, espero poder retomar esa actividad más intensamente en el futuro. El contacto con los alumnos y otros profesores es una capacitación constante; realmente te enriquece.
En cuanto a los artículos que publicaste tus temas de mayor elección son la pornografía o la explotación infantiles…
El abuso sexual infantil es un tema recurrente y extremadamente preocupante. En la última reunión en Bakú, fue el asunto más destacado, ya que todos los países están lidiando con este grave problema. Para abordar el abuso sexual infantil, tanto en su producción como en su distribución, es fundamental hacerlo de manera coordinada y en cooperación con otras jurisdicciones; de lo contrario, resulta casi imposible enfrentar esta problemática. Es un tema que, lamentablemente, está muy presente en la actualidad y que preocupa a todos los que trabajamos en fiscalías dedicadas a esta área. Sin duda, es una cuestión de gran relevancia que requiere nuestra atención y acción urgente.
¿Es la tecnología lo que hace que los niños sean más fácil de vulnerar?
Después de la pandemia, se intensificaron notablemente los casos de abuso sexual infantil, así como la difusión de imágenes y la producción de este tipo de contenido. También se ha visto un aumento en diversas estafas virtuales relacionadas con el uso de la tecnología. Si bien la tecnología ya era una parte importante de nuestra vida cotidiana, la pandemia provocó una explosión en su presencia y en los riesgos asociados, lo que ha generado un panorama más complejo y preocupante.
¿Cómo crees que acompaña la ley a estos cambios dinámicos de la sociedad y la tecnología que avanza muy rápido?
Siempre nos encontramos un paso atrás. Contamos con un grupo dedicado a mantenernos actualizados y a generar proyectos que ofrezcan a los distintos actores del Poder Legislativo herramientas para avanzar en ciertas leyes. Nos inspiramos en prácticas de países más desarrollados en este ámbito. La capacitación continua es fundamental para mantenernos al día y responder eficazmente a los desafíos actuales.



